26 abril 2016

¿A quién llorarán los millennials?



Dice Justin Bieber a sus millones de fans en Instagram que no es para tanto que se muera Prince. Que no es el último gran artista. Dice. No sé si está pensando en él mismo, y se compara con el genio de Minneapolis. Pero quién sabe. Igual yo soy de otra generación y no lo veo con perspectiva. En realidad, no lo veo con ninguna. No he visto nunca un vídeo del muchacho ni recuerdo el estribillo de una sola de sus canciones.

Supongo que si tiene tanto éxito, será que es un ídolo de las nuevas generaciones. Es curioso, porque yo me crié escuchando discos de los 60 que tenían mis hermanos mayores y después, primero por tocar la batería en un grupo Indie, luego por ser DJ y finalmente por intentar la aventura de tener una discográfica, siempre he tenido el oído bien abierto a todo tipo de músicas y estilos, sin miramientos ni prejuicios. Pero es que hace años que no veo grandes artistas emergentes, más o menos, desde que llegó esto de internet y las descargas y lo gratis.

Dicen los gurús de la nueva economía y lo digital, que es la mejor época para la música y los creadores, porque son más libres que nunca al no necesitar discográficas y poder promocionarse en cualquier parte del mundo casi gratis. Y yo, si me has leído antes, sabes que no sólo lo dudo, sino que opino abiertamente que la cultura en general está pasando una etapa negra, negrísima, al destruirse eso que llamamos Industrias Creativas y que, algunos se espantan, comercializa el arte y mueve dinero.

Probablemente, ya digo, me falte perspectiva y al final tengan razón los que defienden el nuevo modelo. Pero ahora que estamos perdiendo por causas naturales a grandes figuras del pop y del rock como David Bowie, Prince, Glenn Frey (fundador de The Eagles), Lemmy Kilmister (cantante de Motorhead), Maurice White (fundador de Earth, Wind & Fire), Natalie Cole o Joe Cocker (por citar sólo los más grandes fallecidos del 2014 hasta hoy) me pregunto cuánto tiempo hace que no surgen figuras de esa altura y cuáles serán considerados como tales dentro de veinte años. Supongamos que Justin Bieber es uno de ellos... ¿cuántos más? Pues eso.

Busco la fuente y parece un fake, pero vamos, Justin, que hacen falta veinte o treinta como tú para ser como ellos.




25 abril 2016

Sin dinero no hay cambio social




Estoy totalmente convencido de que el mundo lo cambiarán las empresas. Básicamente porque están formadas por personas, no por robots. Y si las personas quieren cambiar el mundo, lo harán allí donde alcancen sus posibilidades. Este silogismo aparentemente simple es puesto en duda por muchos, que consideran todo lo que tenga que ver con economía, mercado, capitalismo, negocio o empresa como el origen de todos los males. Y el marketing, su brazo ejecutor. Yo creo que es la mejor herramienta de cambio.

Quienes culpan al mercado de todos los males, dudan también por sistema de eso que llamamos RSC y Marketing con Causa. Consideran hipócrita ganar dinero o vender más utilizando fines sociales. Allá ellos, los unos y los otros. 

Filósosfos y teólogos hubo por miles en la historia que discutieron si el ser humano es bueno o malo por naturaleza. No voy a intentar discernir yo tan arduo debate. Me remito a los hechos para saber que por desgracia, hacen falta leyes, jueces y policías en todos los países para que se cumplan unas mínimas normas de convivencia. Soy optimista por naturaleza, diría que voluntarioso, pero repelo el buenísmo. Tanto como la idea de que todo es sospechoso de ser falso y ruin.

Vale, las campañas con fines sociales buscan vender más. Y ganar dinero… ¿y qué? ¿Crees que sólo desde el altruismo y la solidaridad sin ánimo de lucro se logran cambiar las cosas de forma honesta? 

Entonces, creo que no conoces el negocio de la solidaridad. Como suena. Si piensas que las ONG están formadas sólo por voluntarios y que nadie cobra por sus tareas humanitarias o solidarias estás, muy, muy equivocado.



De hecho, las grandes ONG mundiales son básicamente maquinarias administrativas y burocráticas que destinan la mayor parte de sus presupuestos, procedentes de donaciones, subvenciones o comercialización de merchandising a sufragar nóminas. Y oficinas. Y coches, gastos de representación… son profesionales de la solidaridad. 

La mayor de todas esas multinacionales de la ayuda humanitaria, que vive de eso, es Naciones Unidas. Hace ahora tres años trabajé con una ONG en Liberia. El primer día nos vino a recibir una cooperante del PNUD. Se bajó de su flamante Toyota con tacones y nos llevó a una recepción en la embajada alemana, sede de la UE allí. Dos vinos de Rioja después (en uno de los países más pobres del Mundo) nos contó que ella era consultora de una empresa multinacional y que estaba allí por un año para mejorar su curriculum. Contratada, no como voluntariado, a más de 3.500€ el mes, gastos aparte, eso sí, y con aire acondicionado. Los Toyotas ahora los prefieren perlados nacarados, no blancos. Esa misma noche, conocimos al personal del Hospital Saint Joseph. Misioneros y monjas que en pocos meses perderían la vida a causa del ébola por seguir atendiendo partos cuando ni los hospitales públicos lo hacían ya, a pesar de haberse quedado sin tan siquiera unos guantes de látex. Díces tú de trajes y de Excalibur… Sus medios, pocos como se vio, procedían de donaciones de empresas y de la casilla de la renta. También eran profesionales, religiosos, pero profesionales. Aunque su motivación, era la fe, pero eso es otra historia.

No voy a negar la necesidad e importancia del trabajo de las grandes ONG, aunque ya no crea en ellas. Tampoco de la honestidad y bondad de la mayoría de cooperantes y personal de las mismas. ¿Vas a dudar tú de todas las marcas que hacen campañas sociales?

Decía Leo Burnett, hace ya muchos años en los albores de la publicidad moderna: “Lo que ayuda a la gente, ayuda al negocio”. Nunca ha estado más de actualidad.

Pero, supongamos que las empresas no creen realmente en que sus campañas y acciones sirvan para ayudar por justicia y sólo busquen mejorar sus beneficios. Imagino que sabréis que cuanto más gana una empresa, más impuestos paga. De hecho, los partidos políticos que más hablan de invertir en medidas sociales lo hacen sobre la base de aumentar los impuestos. Así que bienvenidos sean los beneficios empresariales. Que de las condiciones laborales y esas cosas que tanto preocupan, también tienen que ser garantizadas por las leyes.
¿Ganar dinero cambiando el mundo a mejor? Pues claro que sí. Y cuanto más dinero se gane generando cambio positivo, mejor para todos, porque más ganas tendrán de hacerlo.
Antes de hablar de hipocresía cuando una marca lanza una campaña solidaria, porque va a ganar dinero con eso, pregúntate de qué viven los activistas. ¿Crees que Change.org es una ong? Siento decirte que es una empresa y que entre otras cosas, gana dinero con tus campañas de lucha. Otro día os cuento cómo.

Esto lo tienen clarísimo los llamados emprendedores sociales. ¿Por qué criticamos a las empresas de toda la vida cuando siguen el camino marcado por los pioneros?

Decía Giovanni Martinez en Change Marketers: “En el futuro, las marcas que no apoyen una causa social no serán relevantes”. Y yo creo en ello

Unos lo harán convencidos, otros por moda y otros, los últimos, porque si no cambian se quedarán fuera del mercado. Por que el mercado, somos tú y yo cuando compramos y elegimos una marca. 

Nadie es perfecto. Las empresas tampoco lo son. Pero cuando el mundo empieza a cambiar puedes darle un empujón por detrás para que tome impulso o poner el palito entre las ruedas. ¿Eres solidario? Bienvenido a la competencia.

P.D. No pienses, a pesar de mi escepticismo hacia las ONG, que no hacen nada. Aunque mi consejo personal es que si quieres hacer algo para cambiar el mundo, localices pequeñas organizaciones y apoyes acciones concretas, pequeñas, pero de las que puedes tener feedback directo y estar tranquilo de que ha servido para algo. Mejor dicho, para alguien. Hay muchas, pero te invito a colaborar con una compañera de la agencia que va a dedicar sus vacaciones a ayudar a los refugiados en Grecia. Es una buena oportunidad para que tu indignación y tus ganas de hacer algo se materialice. Ella va por ti. ¿La ayudas? Gracias. Dona algo más que un clic, aquí.



Imagen de cabecera: Campaña de David Delfín defendiendo la moda como una expresión de libertad.    





11 abril 2016

CdeC2016: La publicidad vuelve a San Sebastián buscando su lugar


Parece que fue ayer cuando El SOL cambió su sede por Bilbao y nos dejó con ganas de Bataplan. Si trabajas en Publicidad y alguna vez asististe al festival en San Sebastián, sabes que la cita nocturna frente a la playa, como el Kursaal (y mucho antes el Teatro Victoria Eugenia) o los pintxos por el casco viejo, formaban parte de la peregrinación y el networking tanto como lo profesional. Y ha sido el Club de Creativos —que quiere tomar las riendas de esta industria en la que sin ellos, socios o no del club pero creativos, nada es posible— los que han vuelto a apostar por una sede que es una casa.

Pero en palabras de Guille Viglione, su presidente: “En estos años hemos cambiado como profesión en un mundo que también ha cambiado”… por eso ha sido importante recuperar algo sólido y reconocible de un certamen que refleja incertidumbre y la búsqueda de recuperar un status pues, como también afirmó “hemos perdido posiciones como referentes en la sociedad”.

Guille Viglione, presidente del CdeC.

Aunque esa incertidumbre ya no se debe tanto a cuestiones económicas porque los presupuestos vuelven a crecer y las agencias recuperan poco a poco el volumen de negocio, sino a la esencia misma de nuestra función, y de nuestras técnicas o métodos.

Si tuviera que resumir en una sola frase lo que he aprendido tras las conferencias del CdeC2016 sería:
  “Empieza a pensar dentro del cajón de sastre”.

Porque la sensación que me traigo después de escuchar los consejos y case studies de nuevos talentos o figuras consagradas, verdaderos tótems del sector mundial, es que todo vale, con tal de que sea creativo. Que lo mismo sirven los viejos dogmas de toda la vida como lo más disruptor e innovador. Así, que mientras unos nos proponían pensar fuera de la caja, otros nos recordaban que sin resultados de ventas, nada sirve y que mejor no salirse mucho del tiesto.

Han sido días de asentir con la cabeza y aplaudir tanto cuando escuchabas lo que ya sabías como cuando alguien proponía lo contrario. Porque en el fondo, la creatividad es eso, encontrar diferentes caminos para las mismas metas. Y, a lo mejor, en lugar de salirse de la caja para encontrar el éxito, hay que volver a ese cajón en el que guardamos lo vivido y lo aprendido y en el que cabe de todo y hacer algo con ello. Como ese cajón de sastre en el que puedes pincharte con una aguja mientras buscas la cinta métrica. Al fin y al cabo, de eso nos trató de convencer Dani Solana al hablarnos del Desorden, como método de trabajo.

Así que, personalmente, con la cabeza llena de inputs, me resulta muy difícil organizar todo lo aprendido en estos tres días, y fiel a mi sensación desordenada, prefiero ofreceros una serie igualmente desordenada de ideas que me llamaron especialmente la atención con un puñado de citas.

Presentación de Tracey Follows en el CdeC2016.

Empezaron las conferencias con Tracey Follows, que ya nos introdujo en el ecléctico escenario actual que antes conocíamos como mercado advirtiendo de que los tradicionales parámetros sociodemográficos ya no servían. Que si bien es cierto que los extremismos y la polarización se manifiestan en algunos terrenos, la sociedad avanza hacia la indefinición y el mestizaje cultural: 
“Las definiciones de géneros a ideologías se desdibujan, y las marcas descubren que merece la pena ser diverso y neutro. Ya no creemos en territorios o nacionalidades. Perdemos sentimiento de pertenencia a un país concreto. Vivimos en la economía de la emoción y practicamos la vida bricolaje, que vamos construyendo tomando un poco de cada cosa. Hasta las emociones se vuelven más complejas y los científicos han identificado nuevas como Sadly Angry (Tristemente enfadado), Fearfully Surprised (Temerosamente Sorprendido), Happily Disgusted (Felizmente disgustado), Disgustedly Surprised  (Disgustadamente Sorprendido) o Sadly Feraful (Tristemente Asustado)”.
Unos planteamientos, los más extensos y documentados del evento, que quedaron muy bien reflejados en la campaña ganadora del Gran Premio CdeC2016, en la que su protagonista reclama su derecho a la diversidad y a la indefinición personal. “Doble Placer” de Lola para Magnum:



Más tarde en los formatos de entrevista deonde Toni Segarra habló con Manuel Tresánchez analizando el libro Conferencia sobre la Eficacia, la idea de saber interpretar el caos volvió a aparecer cuando, al resumir la citada obra, hicieron hincapié en cómo para la cultura China, las cosas sueltas forman parte de un todo —por ejemplo no existía la palabra “naturaleza” en chino porque no concebían que fuera algo diferente al resto del mundo en el que viven— y cómo los generales chinos aprenden a plantear las batallas como algo que va a ocurrir y ellos sólo pueden ser facilitadores, estrategas del momento. Al igual, una marca se va construyendo día a día y un publicitario o director de marketing sólo debe interpretar lo que está pasando y facilitarlo: “Una campaña no debe ser un hito, sino un momento del proceso”

También como entrevista fue el turno de Risto Mejide, y también para hablar de constructores de marca. Primero, con Jaime Lobera , de Campofrío:

“Cuando  nos presentan una idea diferente no la testamos. Los tests liman las ideas y las normalizan. Empieza la lista de no y no y no y matas la idea. Si hubiéramos testado cómicos, hablando de fiambres en un cementerio, no se hubiera hecho. Hay que tener miedo a que te despidan por atreverte. Sin Miedo no hay éxito. Hay que tener miedo al fracaso, porque está asociado al miedo a acertar”.

Sobre el miedo versó también la ponencia, en formato show que me temo no todo el mundo entendió como tal, ofrecida por Alex Taylor. Con un buen puñado de momentos de pánico y meteduras de pata en su carrera, quiso demostrar que “Tus historias de terror son el indicativo de que estás creando algo realmente nuevo” y cómo a veces, de un problema puede surgir una gran idea. Y cuanto más loca, mejor.

Alex Taylor, en el CdeC2016.

Hablando de locos, una entrevista que comienza contando cómo alguien llega a un banco y les dice “Hola, me llamo Cristóbal Colón, vengo del manicomio y quiero montar una empresa” sólo puede ir a más. Y así fue cómo Risto guió al creador de la marca de lácteos de moda en Cataluña para contarnos el secreto que le ha permitido llegar hasta ahí sin hacer publicidad, y con una plantilla compuesta por internos y dados de alta de un hospital psiquiátrico.

Risto Mejide con Cristóbal Colón. Como lo oyen.

La Fageda no hace publicidad, pero lo mejor que tiene es su marca. Porque esa marca es el reconocimiento al trabajo bien hecho de sus trabajadores, todos ellos con algún tipo de discapacidad que han pasado de ser 'los locos' que viven en el campo, a ser productores de los mejores yogures de 'nuestro' mundo y ser reconocidos” Cristóbal Colón, dixit. 


De marcas se siguió hablando mucho, y la definición más repetida fue la de “una promesa sostenida en el tiempo” así como la evidencia de que el branding es “Aquello que los demás conocen de ti, también los que no te compran” defendida por Sir John Hegarty. Algo en lo que abundó Roy Sutherland, Vicepresidente de Ogilvy Londres, con su afirmación: “No hay diferencia en la apreciación de calidad entre el trabajo del cocinero y del que limpia el suelo en un restaurante”.

Presentación de Roy Sutherland en el CdeC2016.

Hegarty, uno de los publicitarios más premiados de la historia con campañas memorables y orgullo de profesión —“Quién dijo la famosa frase de que no sabía qué mitad de su presupuesto de publicidad estaba malgastando, no creía en la publicidad ni la sabía usar”, afirmó— nos aportó más pistas sobre el valor de una marca y su creación: “El éxito no es un lugar, es un viaje que no termina, es no parar de caminar. En Johnnie Walker querían transmitir la idea del éxito, y no se habían dado cuenta de que lo llevaban en el nombre de la marca. La oportunidad siempre está ahí por pequeño que sea el proyecto.” —un argumento similar al que explicaron Segarra y Trésanchez— y sentenció: “Don’t start a bussines, create a brand”. Sobre los medios a emplear, y aunque publicitario de pro, lo tenía claro también: “Vivimos de la publicidad, pero no vivimos en la publicidad. Por eso hay que hacer publicidad que no parezca publicidad”.

Y de crear marcas de la nada y rompiendo reglas también nos habló uno de fundadores  de Hawkers.
“Empezamos programando para otros, y al ver que nuestros clientes ganaban más que nosotros en pocos meses pensamos que eso no podía seguir así y montamos nuestra propia tienda online. Luego, nos dedicamos a hacer todo lo que decían que no podíamos, sin planificar, con la filosofía de tirar el dardo y después dibujar la diana, pensando que ya lo resolverá nuestro yo del futuro”.

Los creadores de esta marca de gafas confesaron que les daba igual vender una cosa que otra, y que eligieron gafas porque no hace falta probárselas y se podía empezar con un catálogo reducido. Pero otra de las ideas que reaparecía de vez en cuando entre los ponentes era hasta qué punto los objetos que las marcas venden siguen siendo importantes:
“Hemos llegado al límite de las cosas en propiedad. Hay que empezar a vender servicios y experiencias de uso más allá de los objetos” explicaba el creativo gallego afincado en R/GA New York, Pablo Honey
Totum Revolutum, podía haber sido el lema del certamen, no por lo bien organizado del mismo, que fue impecable, sino por esa sensación de estar nadando en un mar revuelto en el que las oportunidades flotan a tu alrededor si las sabes reconocer. Así lo explicó Dani Solana, presentando su último libro, “Desorden”:
“Mark Twain, Einstein o Steve Jobs tenían sus despachos caóticos. La sociedad nos invita a que aprendamos rutinas, agendas, a no explorar, a pedir ayuda. Salvo el arte, pero un creativo publicitario no es un artista. Dentro de ese desorden hay multitud de detalles, pero si quieres entender algo has de alejarte y verlo en su conjunto. Es en las conexiones entre ellas donde está la clave. No fijes objetivos, detecta oportunidades”  

El cierre lo puso el brasileño Marcello Serpa, otro mito de la publicidad que, de nuevo en una ponencia llena de mensajes diversos a modo de resumen de lo que había aprendido en su carrera y cómo la veía ahora que se está tomando un tiempo sabático, no tuvo pelos en la lengua:

“El precio de la creatividad es innegociable. No me pidas que regale lo único que tengo para vender. Es mejor sujetar a un loco que empujar a alguien demasiado cuerdo. No olvides poner al producto como héroe del anuncio, porque sino puede aplicarse a cualquiera. Los clichés reconfortan a los cobardes mientras protegen a los mediocres. Cuidado con lo políticamente correcto, porque es el nuevo Torquemada. Se nos pide ser más infalibles que el propio Papa Francisco y estamos condenados a vivir el infierno y el paraíso a la vez con las redes sociales, aunque en el fondo, es hipocresía. Hasta han convertido la venta en un pecado.”

Como reflexiones finales que me llegaron más personalmente, confirmar que como en todos los festivales y eventos los casos de éxito con campañas de corte social se suceden, así como los datos de eficacia de estas campañas y las llamadas a enfocar nuestro trabajo de forma más ética. Algo que ya descubrí hace varios años y que dio lugar a Change Marketers. Y desde la convicción, no tuve más remedio que aplaudir cuando Marcello Serpa trataba el tema de la moda de las campañas con fines sociales preguntándose “Si todas las empresas están trabajando para salvar el Planeta… (la respuesta, en la foto):

Marcello Serpa en el CdeC2016.

Y es que, ciertamente y lo sé de buena tinta, muchas de las campañas bien intencionadas se están haciendo por ganarse al público de forma fácil y sin que sus propios promotores crean en ellas. Eso es simplemente, lavado de imagen. Pero algo es algo, porque queda mucho por hacer.

Ya sólo queda felicitar a todo el equipo del Club de Creativos que han sido capaces de en muy poco tiempo consolidar un festival del máximo nivel en todos los aspectos. El año que viene, seguro que más, y mejor.
Donosti, Capital Cultural Europea 2016, brilló otra vez con la publicidad.



29 enero 2016

Y Barbie se hizo mujer



Desde su creación en los años 50 del siglo pasado, la muñeca más famosa del mundo había representado la belleza aspiracional establecida en las pasarelas de moda. Alta, delgada, rubia y con curvas sólo en una de sus zonas del cuerpo. Fiel reflejo en tres dimensiones de los figurines de diseñadores o las princesas Disney, a pesar de que sus medidas eran imposibles y la mayoría de la población mundial no es rubia y de ojos azules.




Ayer, Mattel lanzó al mercado la nueva colección en la que, por primera vez, las muñecas con las que juegan millones de niñas en todo el mundo a ser mayores, están disponibles en tres proporciones corporales diferentes, incluyendo eso que ahora llamamos "curvy" y por supuesto, distintos colores de piel. Algo histórico a nivel sociedad, que sin embargo ha ocurrido poco a poco y forzados por la realidad. Este ha sido el camino que han recorrido para llegar a ser #ChangeMarketers.


Probablemente, el origen de esta metamorfosis se la debamos a la archiconocida campaña Belleza Real de la marca de cosmética femenina Dove, del gigante Unilever. Puesta en entredicho por muchos desde su aparición, poco a poco no sólo se fue adueñando de ese posicionamiento sino que esa reivindicación sirvió de ejemplo a otras marcas de otros sectores que entendieron que no era una moda sino el reflejo de la realidad. Algo que un buen marketiniano no puede nunca olvidar, y es hacer que sus clientes se vean reflejados en sus anuncios. Y si el reflejo que ellos proponen es irreal e imposible de conseguir por mucho mensaje aspiracional que pretendamos inculcar, en lugar de ofrecer soluciones a los clientes, estamos creando problemas.

En 1997, Barbie ya actualizó su anatomía.


Muchas activistas, llevan años denunciando que la imposición de estos estándares de belleza suponen cuando menos frustración en una mayoría de mujeres que, biología pura, nunca serán como las de los anuncios. No faltan los expertos que demuestran que estos mensajes además son responsables de parte de la violencia de género.

Pero sin profundizar en eso, lo que está claro es que a partir de Belleza Real de Dove, el decorado artificial del resto de anuncios donde aparecen mujeres presentadas como modelo, perdían credibilidad día a día. Y en marketing, por muy emocional que seas, hay que ser creíble. Se produjo el fenómeno contrario, los "bichos raros" eran las súper modelos como las de  Victoria's Secret.


Y ese fue el siguiente paso, tras las activistas feministas, llegaron las marcas buscando su hueco de mercado, que es mayor por definición, y usando técnicas de contrapublicidad, se atrevieron a lanzar campañas en las que no sólo se integran todos los tipos de anatomía, sino que se ataca frontalmente a quienes mantienen los estereotipos.




El cambio estaba en marcha y ya era como una bola de nieve.

En 2015, el mítico calendario Pirelli, sorprendió incluyendo una modelo "curvy" o como hasta ese momento era normal llamarlas, de "tallas grandes". Los que usamos ese ejemplo como argumento de las posibilidades del cambio, aún dudábamos de si era sólo una forma de llamar la atención anecdótica, o lo hacían convencidos.



En 2016, Pirelli da el paso definitivo con su calendario en el que sólo dos mujeres aparecen desnudas, por expreso deseo de ellas, sin retoque de formas, arrugas o manchas de la piel, y habiendo silo elegidas en el casting por lo que son a nivel profesional. La Belleza Real en este caso, la definían sus valores humanos o artísticos.



En este contexto, Barbie empieza a sentirse acorralada. Pero lo que más puede dolerle a una marca, no es la publicidad de las demás o las campañas en su contra, sino la aparición de un competidor que le robe cuota de mercado por sus debilidades. Así, estoy convencido de que lo que más ha hecho cambiar de actitud a Mattel, es el éxito de un pequeño fabricante independiente que decidió convertir su lucha en una oportunidad de negocio. Eso, es el verdadero espíritu Change Marketer: usar el poder del mercado para cambier el mundo, generando riqueza. Vender productos que, de paso, hagan un mundo mejor.



Lammily surgió como un ejemplo de que se podían hacer las cosas de otra forma, y tras su presentación como idea, llegó a las tiendas y rápidamente a los corazones de los padres, y de los niños y niñas. Este vídeo, es espectacular:



La mejor forma de convencer a alguien, es demostrtándoselo con pruebas, y esa era la definitiva. Aunque las maquinarias en esas multinacionales son pesadas como un petrolero, y llevan inercia, empezaron a moverse en otra dirección.

La Belleza Real de Barbie, paso a paso.

A finales de 2015, Barbie sorprende con un vídeo en el que aparecen niñas haciendo de doctoras o profesoras de universidad, con un mensaje de empoderamiento femenino evidente, queriendo potenciar los beneficios de jugar con una muñeca en un rol más allá de la belleza, como inspiradora de lo que una niña puede llegar a ser de mayor. Aunque ellos sabían muy bien que el problema, estaba en el producto, no en la publicidad, y por eso las muñecas no aparecen. El mensaje, era #PurpleWashing.



El siguiente anuncio, lo vendieron como integrador e igualitario, por incluir un niño jugando con las muñecas. Aunque fue también contestado porque las muñecas seguían siendo el mismo modelo de belleza irreal y con el agravante del factor de inducción al consumismo de marcas de lujo. De hecho, el niño era una parodia de un diseñador de moda. Y la integración, viendo al niño, está más cercana al movimiento LGTB que al de hombres y mujeres en igualdad.



Finalmente, en enero 2016, asistimos a la aceptación de un gigante, uno de esos líderes comerciales, de la nueva realidad. Tan importante, que hasta merece una portada en TIME.




Ahora, Mattel presume de que la belleza real es diversa, y en el vídeo que explica la evolución aparecen como visionarios, aunque entre líneas se deja ver que con esto esperan vender más muñecas. En realidad, desde el marketing, es una buena jugada muy básica: ampliando la gama de modelos, se venden más. Una niña que tenga una muñeca Barbiem comprará vestidos y accesorios, pero no muchas más muñecas. Ahora, puede elegir la que más se parezca a ella... ¡o todas!



¿Y ahora? Queda mucho por hacer, pero se está haciendo. A la lucha por acabar con los estereotipos de belleza femenina, queda la de la belleza masculina y otras cuestiones machistas, o integrar también desde la creación del producto, a toda la sociedad en los juguetes. Pero como digo, el fenómeno ChangeMarketer parece imparable, y tras la noticia de Barbie, llega esta de Lego no menos importante, incluyendo una figurita de un niño en silla de ruedas.



Si aún no sabes lo que es la innovación social desde  el Marketing o consideras este tipo de noticias simples anécdotas, es que no has leído el libro. Como dice el anuncio... "permíteme que insista"



27 enero 2016

Masculinizar un coche o Volkswagen no se está enterando de nada.


Si hay un tema que supera en polémicas y sensibilidad a la ecología, es el feminismo y la lucha por la igualdad. Pues llega Volkswagen y se saca de la manga la campaña más anacrónica que podía haber hecho en 2016, con un objetivo de marketing de libro. De libro antiguo, claro.

Después del escándalo con los motores trucados, que convertía en GreenWashing, mejor dicho fraudesus campañas anteriores como ya denunció Greenpeace en el spot de contrapublicidad que se hizo viral, ahora parece que se toman a guasa lo de ser macho.


Dice la nota de prensa oficial enviada por su agencia, luego aprobada por la marca, y no sé hasta qué punto fiel al briefing:



"DDB España acaba de lanzar una campaña digital con el objetivo de “masculinizar” el emblemático Beetle de Volkswagen." 

Y lo explica, más adelante: El claim de la campaña, “Este ya no es el Beetle que conocías”, pretende reflejar el carácter renovado de este vehículo. “Más power y menos flower”. Más tecnología, más adrenalina y un diseño más deportivo.

¿Perdona?

Uno tira de lo que aprendió, y adivina que los estudios de mercado demuestran que el modelo Beetle lo deben estar comprando más mujeres que hombres, y que a éstos les debe parecer un coche poco deportivo o "agresivo" ¿No les suena ya tremenda la palabra "agresivo" junto a "masculinizar"?

No hace falta ser feminista activista para darse cuenta de que en la sociedad actual, que busca la igualdad de género de forma evidente, pública y notoria, la campaña es poco afortunada.

Y esta vez, con dolor de mi corazón, y sabiendo que me gano algún nuevo enemigo... la culpa es de la agencia. Porque la campaña, en sí misma, no dice eso. Sólo vende un coche más deportivo de lo que todos tenemos en la cabeza al recordar un Beetle. Bueno, en realidad es mentira, porque los de mi generación recordamos a Herbie, como un coche divertido y deportivo. No sé si masculino, pero deportivo. ¡Anda!, si en Walt Disney ponían a una mujer conduciendo... Los de Volkswagen no se enteran, lo dicho.



Por cierto, el anuncio tiene para mí algo peor, y es que bordea la legislación referente a no presentar los coches de forma que inciten a la velocidad o la conducción deportiva e irresponsable. Lo hace poniéndolo en un circuito cerrado, pero, como todos sabéis, lo normal no es ir los domingos a un circuito y el mensaje emocional y aspiracional que vende es que podrás sentir eso en... ¿una autopista a 120?



Juzguen ustedes. No me sean nenazas. (¿A que suena mal?)

Aquí tenéis la Nota de Prensa original:





Hace muy pocos años, yo mismo hubiera dicho en este blog que esta campaña molaba mucho. Pero creo que los tiempos cambian, y creo en la responsabilidad de lo que comunicamos.


20 enero 2016

Grandes estrellas de la publicidad, bienvenidos al barro


Es curioso que sea ahora cuando algunos de los grandes publicitarios del mundo alcen las voces contra los premios en festivales. O que se fijen en las grandes posibilidades creativas de las pequeñas acciones para convertirlas, eso sí, en spots, digo Case Study vídeos… presentados a festivales.
Creo, que los grandes nombres de la publicidad, los admirados directores creativos, han descubierto lo que es la verdadera publicidad. Una pelea de barro, que evidentemente, no les gusta.
La semana pasada, en una reunión de una asociación importante de creativos famosos en la que presentaban un evento anual, al anunciar que uno de los ponentes invitados sería el representante de una marca de productos lácteos que está ganando cuota de mercado a velocidad de vértigo sin hacer publicidad convencional, el director de uno de los principales medios del sector se extrañó y preguntó:
—"¿Cómo es posible que invitéis a un festival de publicidad a alguien que no hace publicidad?"
El presidente de la asociación, curtido y premiado con los años, se encoge de hombros y contesta:
—"Los nuevos tiempos son así. Es difícil definir qué es hoy publicidad y qué no lo es. En cualquier caso, esa empresa crea marca y esa marca genera valor económico, y es lo que nos interesa".

El debate posterior, breve, derivó en la fragmentación de los medios, las audiencias y cosas así, sin que el director de ese periódico de la publicidad pareciera quedarse convencido.

Estimados compañeros de profesión, tengo una mala noticia para vosotros: la publicidad era eso. Siempre lo fue, y lo que hacíais vosotros, otra cosa.

Si algo se repite una y otra vez desde que llegó la crisis y — coincidiendo en el tiempo— aparecieron los medios sociales, es oír  quejarse a los anunciantes de que para las grandes agencias, sólo existe el formato televisión. Una película, cara, que se pueda poner una y otra vez. Por eso, muchas agencias sólo consideran como medio digital aceptable YouTube, repitiendo la fórmula del audiovisual, sin ni siquiera adaptarse a las características diferenciadoras del soporte, como ese terrible botón SKIP AD, que en palabras de Pedro Pina, Director Global de Clientes de Google representa el mejor estímulo y el mayor reto para un creativo. Para muchos, es un incordio que se soluciona no dejando al usuario quitar el anuncio. No han aprendido nada.


Es normal que empiecen a desprestigiar el sistema de premios que les ha llevado a ser lo que son, porque entre otras cosas, ahora muchas de las piezas no se han visto jamás en ningún soporte por ningún público, y prácticamente se estrenan en el certamen. Son los nuevos truchos. Antes bastaba con publicarlo en la hoja parroquial para considerarlo real, ahora, con subirlo a Facebook, vale. Pero nadie recuerda ni tu trabajo, menos aún tu nombre. Por tanto, no interesa.

Y desde luego, a los anunciantes tampoco les interesa, y les molestan con cosas como el ROI. Porque los grandes anunciantes, son como las grandes agencias. Tal para cual. Y su CV quedaba muy bien con un Sol de San Sebastián y un León de Cannes, pero ahora, que valen lo que un cromo del chocolate, y las ventas son difíciles de conseguir, se acuerdan de que lo que se gasten tiene que traducirse en ventas.

Lo dicho, bienvenidos al barro. Os estábamos esperando.

Oír a alguien desde las alturas decir que ahora hay que planificar pensando en micro audiencias muy fragmentadas, que hay que ser imaginativos en los formatos y muy eficaces en los mensajes, poniendo como ejemplo a los youtubers, me da la risa. Significa que no sabían lo era la publicidad de verdad. La que hacen miles de agencias en España desde hace años, para miles de marcas de todos los sectores.
Porque, queridos maestros, miles de marcas nunca han dispuesto de presupuesto suficiente para hacer televisión, ni en un canal local. Y miles de agencias han tenido que vivir de hacer campañas más que dignas, porque hacían ganar dinero a sus clientes, a base de folletos, promociones en punto de venta, vallas de carretera pintadas a mano, mailings, catálogos bien hechos, telemarketing, eventos privados, CRM, rediseño de envases, mecheros y bolígrafos… eso que los pequeños, llamamos hacer publicidad. Una pelea de barro que, estamos seguros, os va a encantar.
Que alguien diga que es difícil planificar con la dispersión de medios actuales, es porque jamás ha tenido que hacer radio local, con cinco o seis emisoras en una misma ciudad, datos de audiencia estimados, y perfiles desconocidos. O hacer anuncios por palabras cuando había tres o cuatro cabeceras por provincia (qué tiempos).

Que alguien te hable de medir el ROI en redes sociales es imposible, pero hay que invertir porque es lo que la gente lee, es porque no ha tenido que lanzar un mailing de fabricante a canal sabiendo que si no vende más de lo que le ha costado, no te paga la factura.

Que alguien diga que no entiende el fenómeno de los YouTubers, es porque no ha contratado nunca una mención en radio, o un microespacio con Encarna Sánchez, José María García, Luis del Olmo, o tantos prescriptores de radio, con sus desconexiones locales, que había antes y siguen funcionando. ¿Que ahora es un pelirrojo en internet? Si tiene más de un millón de audiencia, la técnica es la misma.

Bienvenidos al barro, estrellas. Vais a descubrir lo bonito que es hacer publicidad pensando en el beneficio del cliente, considerando un nuevo presupuesto el mejor premio posible, todo un Effie, porque significa que tu anterior campaña, le hizo vender.

¿Y los premios en los festivales? Bien, gracias. Ojalá sigan existiendo. Después de treinta años de profesión, el año pasado gané el primero de mi carrera, que al final fueron tres con la misma pieza en más festivales, y confieso que tenía esa espinita. Para mí, que aunque había trabajado para las mayores empresas de este país como Vodafone, Telefónica, El Corte Inglés o Visionlab, por poner ejemplos, nunca había hecho televisión o campañas en Mass Media de las que puedes presumir en las reuniones sociales porque todos han visto, y que no me daba ni para pagar la inscripción al festival (que es el negocio, simplemente) poder poner eso en mi curriculum vital, ha sido un sueño. Y, aunque no creo que me presente nunca más a otro, creo que los enamorados de la publicidad, los que viven para ser creativos, los becarios, los junior, o los que no saben hacer otra cosa, tienen derecho a que una vez al año, alguien reconozca su talento. Me acuerdo especialmente de los cientos de agencias que no están ni en Madrid ni en Barcelona, y que tienen que sufrir la humillación constante de ver como el cliente de su pueblo, cuando crece gracias a tus campañas, se marcha a buscar vuestros servicios atraídos por el oro de vuestros premios. Os están esperando en el barro.

Y por supuesto, debe haber certámenes profesionales como en cualquier sector serio, para que se produzca intercambio de ideas, y unos aprendamos de los otros. Pero, claro, el ego nos impide sentarnos a ver el trabajo de otros, más aún si es bueno. Si habéis estado alguna vez en la proyección de una "Lista Larga" de El Sol, sabéis a lo que me refiero.

Cuidado, estrellas. Porque en los bajos fondos, se pelea a muerte y las niñas bonitas pueden salir heridas.

13 enero 2016

Axe, los changemarketers y cómo cambiar tu publicidad sin cambiar tu publicidad


Cuando empecé a explicar lo que era ser ChangeMarketers y ponía de ejemplo las campañas, o mejor dicho el posicionamiento global, de Dove, por ejemplo en la entrevista que les hice para TVE, los más críticos y escépticos siempre me contra-argumentaban que esa marca pertenecía a Unilever, quienes también son dueños de Axe, famosos por sus campañas sexistas. Decían con ellos que se trataba de puro marketing tramposo, o lo que es lo mismo #PurpleWashing.

Yo no podía demostrar ni lo uno ni lo otro, pero aposté por un futuro en el que Dove no pudiera, ni quisiera, dar marcha atrás y consolidara su mensaje de Belleza Real y eso forzara a la casa matriz a enfocar el resto de marcas en esa dirección. Dije entonces, que tarde o temprano el product manager de Axe aprendería del ejemplo, o que el director de marketing de Unilever, se lo impondría. Me daba igual el motivo, porque la causa estaba clara. Y si toda la industria de la moda seguía su ejemplo ¿cómo no lo iban a hacer en casa?

Y acerté.

Primero fue la campaña Make Love not War. En la que el mensaje era de chicos que ligaban con chicas pero como metáfora pacifista. Pudo ser oportunismo.



Después llegó la campaña Aléjate del Ruido (en Argentina #MenosEsMás) en la que se invitaba a una vida sencilla, en la que ligar dependía más de la autenticidad del individuo, que de sus vanidades. Las chicas ya no eran objetos facilones y eran tratadas de igual a igual.



Y ahora, llega Find Your Magic. Creo que a la tercera va la vencida, y podemos decir que Axe ha encontrado su nuevo camino, curiosamente manteniendo su posicionamiento intacto.




Porque, si hablamos de posicionamiento de marca, en el caso de Axe está claro, y no ha cambiado en esencia (nunca mejor dicho).

El insight que vende es que con sus fragancias serás capaz de ligar más. Y esto, siempre en un tono de humor. ¿Qué ha cambiado y qué no? Lo que cambia, es evidente, es el tratamiento denigrante de la mujer objeto que caerá rendida a los pies del usuario. Lo que no cambia, es que promete que serás capaz de lo que tú seas capaz, usando una buena fragancia.
Y aquí, podemos discutir si un aroma tiene propiedades mágicas afrodisíacas o no. Pero lo que está claro, convendréis conmigo, es que alguien que huele bien, y que se siente seguro de sí mismo, es más atractivo. ¿Ligarás más con Axe que con otra? Pues no lo sé, pero si ese perfume y la protección contra el mal olor te hace sentirte más seguro y aporta algo a tu estilo, es muy probable que, esta vez, no sea publicidad engañosa. Tal vez, sólo un poco de coaching.

No creo ser un gurú, pero esta vez, me anticipé. ¿Me dejarán mal en el futuro volviendo a su estilo? Confío en que dentro de unos años, esto sea sólo Historia de la Publicidad.

23 diciembre 2015

Aquí están los anuncios de navidad 2015 (segunda parte)


En el anterior post vimos los anuncios más tempraneros encabezados por el esperadísimo cada año de Loterías y en esta segunda entrega el honor no puede ser para otro que para el que decíamos es el otro anuncio más esperado de las navidades.

Campofrío
Se hizo con el puesto de anuncio icónico de la navidad con sus aclamados cómicos que nos recordaban de forma agridulce lo importante de la Navidad en tiempos de crisis. Este año mantiene el insight pero abandonando la reunión de humoristas y potenciando el lado más emocional del mensaje, en una película clásica que no lo esconde en ningún momento al utilizar a dos grandes actores en papeles dirigidos por Icíar Bollaín. Una gran pieza clásica. Para mi gusto, le falta ambientación o toque navideño, pero es un gran trabajo que mantiene alto el listón de la marca.


El Almendro
En realidad, junto al de Freixenet, el clásico por excelencia de nuestra publicidad navideña es el claim con storytelling emocional de toda la vida. Una campaña que vuelve a casa cada navidad como el turrón.


Los juguetes son importantes, pero más que un padre juegue con ellos y sus hijos. Al final del anuncio, muy americano, verás por qué lo hace y quién vuelve a casa por navidad. El toque #ChangeMarketers en concepto de género no es desdeñable.


Argimiro Joyeros
Si se trata de explotar las ausencias y las emociones a flor de piel, este joyero se gana un puesto de honor por su atrevimiento. Desde luego, el mensaje está claro, aunque a algunos les revolverá un poquito.


Transmediterránea
La compañía naviera también quiere que nos acordemos de todos, porque hay mucha gente que no puede compartir la mesa en nochebuena por motivos de trabajo.


Un insight parecido al de Transmediterránea, el del mayorista especializado en canal HORECA que quiere acordarse de los que hacen posible en gran medida que podamos celebrar las navidades como lo hacemos.



Y es que hasta Papá Noel puede necesitar una ayudita por estas fechas. Que se lo digan a los mensajeros...




Central Lechera Asturiana
Con su carácter local no podía dedicarle su anuncio a Santa Claus sino a los Reyes Magos, y con ellos aprovecha el toque emocional navideño para acordarse también de los demás, de los que no están a tu lado, pero esta vez de los niños que no lo pasarán tan bien. Sencillo, pero bien hecho, y con posibilidad de aportar tu ayuda al final.



Scrabble
En uno de mis favoritos, como redactor publicitario y amante de las palabras, el juego de mesa nos recuerda que cambiar el mundo está, como suele decirse, en nuestras manos.


U Supermarket
Y hablando de juguetes y cambiar el mundo, las tiendas francesas "U" se atreven a recordarnos que los prejuicios y los roles de género se aprenden de pequeños, y apuestan por unas #GenderFreeChristmas. Una campaña 100% ChangeMarketers.


Victoria`s Secret
Vale, el prototipo de belleza femenina que propone esta marca está en las antípodas de el anuncio anterior, y de la tendencia más que evidente que hasta en el calendario Pirelli está teniendo lugar en la publicidad actual, pero, objetivamente, es una buena pieza clásica. Y no nos engañemos, lo que anuncia estará en la carta de los reyes magos de muchos.


Y una cosa, lleva a la otra... Porque, algunos deseos son inconfesables. Pero deseos son.


Hallmark
Y para gustos, los colores. Las familias, y las navidades, ya no son lo que eran. Hay quien por nada del mundo pondría un pavo por nochebuena.



Duracell
Lo que parece no cambiar desde hace ya mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, es el éxito de la saga Star Wars que amenaza con ser no sólo el taquillazo de las navidades, sino el regalo más popular en cualquiera de sus formas. O por lo menos, como reclamo. Me pido unas pilas de esas.



Apple
Otro de los regalos estrella, con seguridad, serán los cacharritos de Apple. Aunque en el spot de estas navidades se conforma con aportar su contribución musical con el gran Stevie Wonder a dúo con Andra Day.


H&M
Seguimos con anuncios navideños en los que la música, sean o no villancicos, aportan el tono festivo que las marcas buscan para empatizar, lograr reproducciones y vender más. H&M apuesta por Katy Perry, una de las artistas del año.


Desigual
Con menos recursos, pero misma técnica. Música, diversión, baile y de paso, escaparate de modelos. Es fiesta.

Cineplex
La primera recopilación empezaba con el anuncio de Loterías ejecutado con técnicas de animación 3D y cierro este segundo post con más dibujos animados, lleno de espíritu navideño a más no poder. Feliz navidad a todos y todas.



¿Quieres más? ¿Has visto el primer post con los anuncios de Loterías, Freixenet, Trina, El Corte Inglés, Suchard, John Lewis, Macy's, Edeka, Aldi, Sinsbury, Barnes & Noble, Oreo, Target, Boots, O Boticario, Lidl, Dia, Microsoft, CoOp o Ikea? Pues aquí los tienes.



04 diciembre 2015

Aquí están los anuncios de Navidad 2015





Aún queda alguno por llegar pero lo iremos añadiendo según vayan saliendo. Aunque las ciudades encienden su iluminación a finales de noviembre y los comercios intentan aprovechar las ventas nada más acabar Halloween, en España, el puente de la Inmaculada marcaba siempre el inicio de la Navidad. En mi casa, de pequeños, el día festivo se dedicaba para poner el Belén y el árbol, así que en mi blog quiero que este primer viernes de diciembre se adorne con los mejores spots navideños que han ido apareciendo.

LOTERÍA DE NAVIDAD.
El primero, el de Loterías, que tiene el honor de ser considerado el más esperado y visto de cada año. Leo Burnett ha repetido tras el éxito del año pasado, con el mismo Insight pero cambiando la ejecución por una animación estilo Disney Pixar que a todos nos recuerda UP!.


FREIXENET
Antes de que Loterías se hiciera con el título honorífico de "anuncio más esperado del año" teníamos la expectativa puesta en el anuncio de Cava que, a día de hoy, es la campaña más longeva de la publicidad española. Este año, las "burbujas" no son nadadoras, sino gimnastas.



Inevitable continuar con este irreverente spot basado en "hechos reales" como las campañas de Freixenet. Se podría decir que es un Hackeo Publicitario.



EL CORTE INGLÉS
El anunciante por excelencia en España, que siempre nos dice cuándo empieza la primavera, no ha destacado nunca por su publicidad navideña. Este año nos propone una fábula con guiño vintage (Chencho) que, para mi gusto se ha quedado corto en lo emocional y en el Insight y si el target es el que recuerda al niño de la película clásica, a los Millennials ni los huelen.


SUCHARD
El turrón de chocolate llevaba camino de convertir sus versiones de "Hecho con tus sueños" en otro gran clásico de la navidad, pero este año ha perdido fuelle.


JOHN LEWIS
En el capítulo internacional, el primero que llegó a redes sociales fue la producción inglesa con todo el look & feel de la publicidad británica. Los mejores contando cuentos.


MACY's
Aunque en grandes almacenes y publicidad, USA no tiene nada que envidiar en espíritu navideño y storytelling.


EDEKA
La sorpresa viral del año, por el momento, ha sido la marca de supermercados alemana que ha apostado fuerte por la nostalgia y la lágrima directa. Alegría no da, precisamente. A lo que no les gusta la navidad se lo han puesto fácil.


ALDI
También alemanes, también supermercados y también para los que no les gusta la navidad, pero con un final mucho más feliz.


SAINSBURY
Recuperamos la magia y las historias bonitas otra vez con supermercados ingleses, que son los que mejor entienden la navidad en sentido comercial.


La principal librería de EEUU se apunta al estilo clásico de galmour, luces brillantes y estrellas... de la canción. Tony Bennet y Lady Gaga.






Más jingles (bells) y lucecitas brillantes, muñecos y ternura para la galleta dura.



El sitio de comercio electrónico nos propone una campaña en capítulos con un sentido más digital del marketing. Este es el primero. Y el segundo aquí.




BOOTS
La farmacia y parafarmacia inglesa, en un spot sin trascendencia, muy old school. Pero con la clase británica.


Lo más parecido a BOOTS en Brasil, aprovecha el talento de sus publicitarios con el trabajo 100% emocional y un estupendo Insight a cargo de AlmapBBDO.



LIDL (UK)
La cadena de distribución alemana, apuesta por un mensaje colaborativo centrado en las personas y las experiencias reales.

En España también se puede afrontar con ironía la navidad, y Dia añade a sus spots de ofertas, un experimiento muy en plan social media.




Para Insight, el que se marca Microsoft con este video muy de internet (entre el spot y el case study) lleno de "buenas" intenciones.




pero para buenas intenciones, la de esta propuesta de una ONG. Así debería ser la navidad.



Claro, que como a cada uno le apetece más o menos espíritu navideño, Ikea te propone que seas tú mismo quien decida el "Nivel Navideño" del anuncio. Geniales como casi siempre.



Hasta aquí los mejores anuncios de la navidad que han ido apareciendo. Este post será actualizado más adelante, aunque también puedes suscribirte a la lista de YouTube Navidad 2015.



01 diciembre 2015

Nos sobran los motivos, me temo


Hoy es el Día Internacional para la Lucha contra el SIDA y coincide con el #GivingTuesday; comienza Dressember como ayer acabó Movember; Durante quince días se pedirán medidas contra el Cambio Climático en la COP21 y otro tanto la campaña contra la violencia de género de la ONU; el fin de semana pasado tras el Black Friday llegó la Gran Recogida de Alimentos… por cierto que otra vez se superaron los objetivos, este año con un millón de kilos más que el pasado.  Campañas y reivindicaciones que se solapan unas sobre otras en una especie de gran supermercado del cambio social en el que cada día hay una oferta.  A veces somos Charlie, otras París (casi nunca Nigeria) y algunos todavía se acuerdan de Haití.

Nos sobran los motivos para hacer algo, aunque por desgracia se quedan en donaciones generosas puntuales, o la difusión de un Hashtag y el cambio de la foto de perfil durante unos días. Y luego, volver a empezar.

Las grandes campañas de visibilidad y concienciación están muy bien. Aunque ya se empujen unas con otras y haya tanto ruido en el mercado de la solidaridad como en el de cualquier otro sector, cada nicho tiene su público, y a mí que me gusta buscarle el lado positivo a las cosas, me parecen estupendos los esfuerzos aunque sean puntuales.

¿Pero, en serio, qué hacemos cada día por cambiar las cosas? ¿Clicks?

Una de las máximas del Cambio Social es "Piensa global, actúa local". Te propongo una serie de actos que puedes hacer a diario para cambiar tu mundo. El que te rodea, que también rodea a otros y por tanto, cambias también el suyo. Son cosas muy pequeñitas, que a veces dan pereza, y otras rabia al ver que los demás no las hacen, pero que pondrían a prueba tu voluntad real de conseguir un mundo mejor.

1. Pregunta más y juzga menos. Puedes llamarlo empatía o justicia, Piensa que muchas personas libran una batalla por dentro que no conoces y que otras tal vez ni sean conscientes de lo que están haciendo. Pregunta primero, trata de ayudar después y si crees que debes corregirle en algo, en todo caso, argumenta.

2. Ofrece más, pide menos. Haz memoria de cuántas veces nos sentimos ofendidos por no recibir lo que esperamos y cuántas veces exigimos lo que no nos hemos ganado directamente. Exigir a los demás es una espiral. Empieza por no pedir si no es necesario, y luego intenta ofrecer sin esperar a que te pidan. Los resultados son sorprendentes.

3. Llama o visita a los amigos y familiares que no están en su mejor momento. Probablemente no te lo hagan saber, o te lo digan de forma indirecta. Esos son los que necesitan tu compañía y que les escuches. Los que tienen éxito, están rodeados de sus cuadrillas, si quieren compartirlo contigo, lo harán.

4. Compra menos, compra mejor. El Black Friday está bien si sirve para comprar más barato lo que ya necesitabas. Comprar por comprar es otra cosa. Cada uno hace con su dinero lo que quiere, y soy defensor de un modelo económico en el que el consumo genera empleo, desarrollo y riqueza a repartir. Pero puede que no necesites dos camisetas de 10€ fabricadas en Bangladesh y prefieras una de 20€ ecológica y pintada a mano en tu pueblo. Se llama Slow Fashion, y puedes aplicarlo a la tecnología ¿De verdad necesitas otra tele antes de que se rompa? No te digo que dones tu sueldo a oenegés (no estaría mal tampoco) sino que compres de forma responsable sabiendo a quién beneficia o perjudica. Tranquilos, que el mercado se adaptará a la demanda y ganaremos todos.

5. No dejes huella, si no es positiva. ¡Hay tantos mini actos de cambio que nadie valora! A ver cuántas cosas de estas has visto hacer hoy: No tires colillas ni papeles al suelo. Respeta las plantas de la calle, no aparques en doble fila, no trates con desprecio a los cajeros del supermercado o los dependientes de la tienda, no te cueles en la gasolinera, cede el asiento en el bus, no toques el claxon en los semáforos… hay tantas cosas que hacemos y que son desagradables, generan tensión o suponen gasto para los presupuestos que pagamos con impuestos, tanto microegoismo y falta de respeto a los demás que lo fácil es culpar al sistema, al gobierno o a los otros. Pero los demás, somos nosotros.

Y por supuesto, hacer de la ocasión un hábito. Celebrar cada día una causa está bien, pero lo importante es mantenerla. Acusamos a las marcas de hacer GreenWashing porque lavan su imagen con campañas ecológicas mientras contaminan o realizan prácticas fraudulentas a diario, pero no nos miramos cuando después de pedir ayuda para los refugiados en redes sociales miramos para otro lado, en el mejor de los casos, al ver a alguien durmiendo en la calle.

Es fácil cansarse de ser solidario cuando cada día hay dos o tres campañas para apoyar y mientras las noticias siguen siendo las mismas. Pero buscar y mantener una causa, de forma privada, durante todo el año trae muchas más recompensas. Y empezar por ser nuestra propia ong, cambiando nuestro entorno con pequeños gestos, es una forma de sentirse útil.

Y es difícil, lo reconozco. El jueves pasado era el Día de Acción de Gracias. Una costumbre americana que aquí no tenemos, aún, pero conocemos. Y recordé cuando era niño y en el colegio de curas bendecíamos la comida a diario. Nunca lo hice en casa, creo, pero la semana pasada, a la hora de la cena, me paré un momento a ser consciente de la suerte que tenía por cenar caliente, como todas las noches. Me pareció que debía empezar a hacerlo cada día, porque de alguna manera, también significa ser consciente del esfuerzo personal realizado para tenerlo y una forma sencilla de entender que la palabra éxito nada tiene que ver con los lujos. Me propuse hacerlo, como digo, pero no lo hice. Somos presa de los impulsos y las emociones del momento, pero de memoria frágil. Seguiré intentándolo.