Tenía que ocurrir. Después de convertirse en la fábrica de occidente, y hacerse con el monopolio de la venta al menor del sector bazar (droguería, merceria, papelería, juguetería...en todo a 100) hasta el extremos de contar con una tienda de ese tipo casi en cada calle de una gran ciudad, el siguiente paso era la marca.
Han acabado con su competencia, y su competencia no puede ya con ellos. Así que sólo les queda asaltar el resto de sectores. Y los chinos, que además de trabajar a destajo lo que mejor saben hacer es copiar, copian también las estrategias occidentales. Porque la variedad y el precio ya la tenían, pero les faltaba vencer otras barreras psicológicas, como el prestigio, la percepción de calidad o especialización, en la mente del comprador.
Y la llave del mercado occidental se llama marca. Así, que la estrategia que siguen ahora es abrir negocios con apariencia de locales, nada de tiendas "chinas", incluso contratando personal español, o latino para atender al cliente.
Os propongo un pequeño juego para comprobar la teoría. Los seis locales de la foto están situados en una misma calle del distrito de Chamartín en Madrid, una junto a la otra, en menos de 50 metros. Una zona comercial tradicional...
¿Cuántas tiendas chinas ves aquí?
(La respuesta está en los comentarios, pero no hagas trampa y mira detenidamente).

¿Has acertado?...pues eso no es todo. Su fuerza expansiva, sólo comparable a un magnate del Monopoly, comprando calles y más calles les otorga una excelente red de distribución, pero sus aspiraciones llegan más allá. Lo ideal, estaréis de acuerdo conmigo, es lograr también que las tiendas que no son tuyas te compren el producto, y estar en todas partes. Por otro lado, los comercios tradicionales que no se integren en franquicias o centrales de compra, o vendan productos premium, sólo pueden competir comprando y vendiendo mercancía de origen chino. Pero eso no era atractivo. La solución, otra vez se llama "marca".
Ahora, los productos "baratos" vienen con el valor añadido de la marca, con todas las consecuencias, es decir, incluyendo publicidad y material PLV, como el que pude encontrar en distintos bazares "orientales" de la marca Love&Love® y que muestro en la foto. Por cierto, unos dieseños muy parecidos a los relizados por Desigual , que a su vez se parecen a los de Custo.

Por cierto, no sé cómo estará la web de Love&Love cuando la visites, pero yo me he reído un buen rato leyendo los textos figurados de la plantilla del diseño sin modificar aún...al menos en inglés, porque en chino me ha sido imposible saberlo. Está claro que el control de calidad no es su fuerte aún.
Pero aún sin cuidar los detalles, están arrasando. En tiempos fue Zara quien crecíó vendiendo "Pronto Moda", gracias a que sus patronistas y cadena de producción-distribución eran capaces de poner en las tiendas los diseños que se presentaban en las pasarelas para la siguiente temporada, en solo mes y medio y a un precio asequible, en una inspiración que se aproximaba mucho a la copia. Los diseñadores iban a las pasarelas a tomar bocetos sobre la marcha y regresaban corriendo para tener las nuevas tendencias antes que los creadores. No hacían publicidad pero no la necesitaban, aunque desde siempre dotaban a sus prendas de marcas propias. Pull & Bear, empezó siendo la marca con la que etiquetaban los jerseys de Zara, y acabó como una línea propia e independiente. ¿Será ese el futuro de las marcas Chinas?...