
Cuando los publicitarios defendemos la importancia de invertir en la creación de marcas fuertes como uno de los valores más rentables de una compañía, nos viene muy bien poder explicar ejemplos como este.
Recientemente hemos sabido de la suspensión de pagos y liquidación de una empresa mítica española dedicada a la fabricación de ropa vaquera (jeans), que en sus mejores momentos fue capaz hasta de patrocinar por primera vez la Formula1 en España con su apoyo al piloto Adrián Campos.
Esa y otras acciones, como ser una de las primeras marcas conocidas que comprendieron la importancia de vender sus vaqueros en la zona del Mercado de Fuencarral, motor de la nueva movida madrileña, como luego hicieran Custo o Puma. demuestran que su propietario siempre tuvo clara la importancia del marketing y la publicidad como inversión de futuro.
Así, tenemos una fábrica de vaqueros que ya no es rentable por su pérdida de competitividad productiva, su pasivo, su mala gestión comercial o cualquier otra razón, pero poseedora de una marca que aún es demandada por los clientes. Tanto es así, que ante la noticia del cierre de la empresa, surgen iniciativas supuestamente 2.0 para tratar de salvar la marca, como el grupo en Facebook : "Salvemos Lois" o la web de ideas Rescatar a Lois.
Por otra parte, tenemos a Six Valves, una empresa joven, con una estructura industrial mejor adaptada a la realidad actual y que sabe fabricar pero no ha logrado posicionar sus marcas aún, y entiende rápidamente que tiene una oportunidad única recogiendo el testigo y que tardaría muchos más años, y gastaría mucho más, para tener un portfolio de marcas tan conocidas como Lois, Caroche o Caster.
La prueba del nueve, por si a alguien le queda duda de si en más vailosa una fábrica o una marca, es que el propio Sáez Merino traspasó sus marcas registradas a una sociedad en un paraíso fiscal y ahora, al liquidar la compañía, el principal activo de la misma no se puede tocar por los acreedores.
El asunto es muy sencillo. Hoy en día el negocio no está en la capacidad productiva, si no en la capacidad de comunicación de una empresa. Es el valor de la marca, fabricar puede fabricar cualquiera, ser deseado no.
Comentarios
Me permito el lujo de recomendar un libro sobre la importancia de las marcas cmo activo de las empresas: "Aproximación a la estructura de la publicidad : desarrollo y funciones de la actividad publicitaria" de Jorge
David Fernández Gómez.
Un saludo
http://fcom.us.es/blogs/hombresbuenos/
Saludos,
J.
Yo no lo veo exactamente igual. Ser conocido depende de cómo hagas las cosas. Si las haces bien es fácil que seas conocido. Y una gran marca se consigue haciendo bien las cosas durante mucho tiempo.
En el caso de Lois, desconozco las razones por las que ha cerrado, no se lo que ha hecho mal o si es una acción especulativa más. Pero prueba de que el trabajo de marca se ha hecho bien es que es lo que más valor tiene y que otra empresa que se supone hace bien las cosas, la quiere comprar.
Me encantará escuchar más sobre tu opinión. Gracias.
Marcas de las, llamémoslas "pijas", como puede ser Custo llegan a cobrar más de 60 euros por una camiseta negra sin estampado. Que será de una calidad excepcional, pero mucho del dinero que se paga es por la marca y por lo conocida que es, más que por su calidad.
A veces parece que el refrán sigue teniendo validez, y más en el tema comercial: es más importante caer en gracia que ser gracioso. Si un "famoso" decide darle publicidad a tu marca ya da lo mismo que se rompan tus pantalones, la gente los comprará igual (al menos una temporada).
Somos un grupo universitario que estamos haciendo un Plan de Comunicación para intentar reposicionar la marca Lois.
Hemos creado un formulario para conocer cuál es vuestra opinión de Lois como marca y como producto, además de conocer mejor a su público objetivo.
Por favor, dedicar unos minutos para completar el formulario. Muchas gracias por vuestro tiempo!
http://eduardogarcia.org/lois/Salvemos_Lois/Formulario.html
Saludos!