10 abril 2013

Vamos a cambiar el mundo, y volvemos



Hace más o menos un año decidí cambiar el mundo. El problema es que mi mundo es la publicidad. Así que había que ser creativo. Y precisamente mañana, que estaba invitado al X Día C del CdeC, estaré de viaje pero no a Pamplona sino rumbo a África para utilizar lo poco o mucho, mejor o peor, que sé hacer en beneficio de quien de verdad lo necesita.

La primera escala será Freetown, en Sierra Leona, y desde allí, un pequeño salto a Monrovia, en Liberia. El objetivo: utilizar un arma de construcción masiva, como es la comunicación, para cambiar el Mundo. Por lo menos, el de algunas mujeres.

En Sierra Leona, la misión consiste en producir un reportaje y realizar entrevistas a las participantes del programa "Mujeres al Volante". Una fantástica iniciativa que pretende capacitar a las mujeres de aquél país para que formen la primera cooperativa profesional de taxistas. Desde conducirlos, a repararlos en sus talleres y claro está toda la logística y administración. Actualmente, no hay ninguna organización similar allí, ni masculina ni femenina, y al llevarse a cabo será un poderoso ejemplo de cómo empoderar a la mujer haciéndolas motor del desarrollo de su país.

La segunda misión es aún más compleja. Se trata de realizar igualmente un reportaje en video de la acción que también la Fundación Mujeres por África está poniendo en marcha allí, pero además, planificar y contratar una campaña de publicidad en medios locales y PR en un escenario tan diferente al nuestro como es Liberia.
Imaginad el briefing: Conseguir pacientes afectadas por una enfermedad ya desconocida en el mundo moderno como es la Fístula Obstétrica para ser tratadas y reparar no sólo su "herida innombrable", sino su exclusión de la sociedad. Una campaña que no pretende vender nada, puesto que la atención es gratuita, pero que espera salvar vidas si somos capaces de que se nos oiga allí. ¿No es el mejor ROI del mundo?
La campaña cuenta con la creatividad de McCann, aportada desinteresadamente gracias al convenio con el patrono Mapfre, pero cuya estrategia, implementación y aplicación correrá a cargo de SemSek Comunicación, el proyecto al que me sumé recientemente en la enésima aventura profesional.


SemSek: Dando sentido a la publicidad

Desde hace más de dos décadas he hecho de todo en el sector. Vender cuñas de Radio Intercontinental tienda por tienda, o anuncios locales en Diario 16, hasta llegar a ejecutivo de cuentas en una multinacional. Fundar mi propia agencia para ser Director de Arte y acabar como productor audiovisual. Escribir libros, dar clases, ser miembro del jurado de un festival y hasta guionista de TVE. Menos ganar un premio, creo que lo hice todo. Pero ya no es suficiente.

La Publicidad me gusta, porque he comprobado una y mil veces que funciona. He vendido pisos, clínicas, refrescos, lentillas o caballos pura raza. He ayudado a ganar elecciones y a perderlas, cuando el producto era invendible. Incluso he creado necesidades –digo productos y marcas– desde cero. Productos que luego he anunciado. Pero eso, tampoco es suficiente.
Me he arruinado dos veces y me he vuelto a levantar tres. Y al final, aunque el día a día sea apasionante, necesitas acostarte sabiendo que mañana pasará algo mejor. Y está pasando. El mundo cambia, y no quiero limitarme a mirar.
Por un momento pensé que mi ciclo ya estaba en descenso y era mejor abandonar las trincheras del día a día, para estudiar estrategias desde la docencia o la consultoría. Pero entonces, alguien me hizo una pregunta: ¿Y si lo que te gusta hacer sirviera de verdad para algo más que vender?

Hace un año conocí a una periodista joven e idealista que me discutía muchos de mis valores, principios y objetivos profesionales. Alguien que pensaba como yo que la comunicación es el arma más poderosa que existe, aunque no la cargaba con la misma munición. Su constancia y firmeza de convicciones, me hizo entender que lo que destruye el Mundo es el conformismo. Y que si lo que me gustaba era crear, construir y comunicar, había otros fines en los que comprometerse.

Compromiso. Esa es la palabra. ¿No nos comprometemos los publicitarios en la consecución de objetivos? ¿No es ese el objetivo que nos motiva a diario? Ahora, tengo ante mí el mayor reto de mi vida. Crear campañas que vendan otro mundo. O hacer que se sepa, con la correcta comunicación, lo que otras entidades ya están haciendo por mejorar la sociedad.

Creo que el viaje que emprendo ahora, o mejor dicho que emprendemos, durará más de la semana prevista. Aún no me he subido al avión y ya noto el cambio. Como dice mi socia:

 "Si tan sólo consigues cambiar la vida de una persona, ya has cambiado el mundo."

Así que lo dicho. Vamos, cambiamos el mundo, y volvemos.


6 comentarios:

unapausaparalapublicidad dijo...

¡Suerte! Seguro que cambiáis unos cuantos mundos ;)

José Carlos León (comicpublicidad) dijo...

Muchas gracias Odi.
Un abrazo.
J.

ELEVEN FOOT dijo...

Qué bueno José Carlos!
Te deseo mucha suerte en esta nueva aventura.
Gabriel

Carolina Foxize dijo...

Mucha suerte en esta gran aventura, José Carlos.

Cambiar el mundo parece tarea difícil, pero a veces nos olvidamos que los granitos de arena también son importantes. Ya tengo ganas de leer cómo ha ido esta experiencia. Eso a la vuelta, no te olvides :)

Un besazo!!!

Eva Sanagustin dijo...

¡Vaya viaje, vaya reto!
Muchos ánimos, lo seguiremos desde la distancia dando aunque sea apoyo moral.

Medara dijo...

Llego tarde para desearte un buen viaje de ida, pero espero que no para desearte lo mejor en este fantástico proyecto. Me encanta y en el fondo me da hasta envidia no poder ser tan valiente como tu ante cosas así. "Vamos a cambiar el mundo" ¡A por ello! "y volvemos"... por favor cuídate mucho, vuelve y cuéntanos todo.

Un besazo.