Metro y otras campañas engañosas


Uno de los deportes favoritos en las redes sociales es atacar a la publicidad. Siempre hemos tenido enemigos, pero se les oía menos. Ahora, después del "éxito" con La Noria, que finalmente ha cambiado de nombre y recuperado los anunciantes, cualquier campaña puede ser objeto de una contracampaña. Esto tampoco es nuevo y ya hablé alguna vez de la contrapublicidad.

Lo que no me queda claro es si en realidad, la contra campaña tiene otros fines y si esas campañas no son en sí mismas engañosas. Y me refiero a la campaña de Metro de Madrid comparando el precio de los billetes tras la subida del mismo un 50% en agosto de 2011.

Los hechos:
Desde Actuable, y no sé si los "hackeos" analógicos de los carteles fueron antes o después de esto, se pide que se retire la campaña por engañosa. Con unos criterios que, personalmente, lo siento, si los ha escrito un publicitario no me parecen fiables, y matizo punto por punto:

"Por lo tanto, y teniendo en cuenta el artículo 4 de la Ley general de Publicidad, estamos ante un caso de engañosa la publicidad ya que se considera como tal la que de cualquier manera, incluida su presentación, INDUCE O PUEDA INDUCIR A ERROR A SUS DESTINATARIOS,"

>No creo que se induzca a ningún error cuando se da un dato objetivo en euros.

"...pudiendo AFECTAR A SU COMPORTAMIENTO ECONÓMICO"

> ¿En qué puede afectar a tu comportamiento? ¿Vas a irte a Vivir a Londres? ¿Vas a ir en coche a trabajar? ¿Vas a dejar de usar el metro?

"...o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor"

> ¿A qué competidor? ¿Vas a usar el metro de Londres en Madrid? ¿Vas a usar el coche en lugar del metro? ¿Vas a elegir el Bus de la EMT que cuesta lo mismo, pero sin poder hacer transbordo, o sea, que es más caro?

"...Es asimismo engañosa la publicidad que silencie datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios cuando DICHA OMISIÓN INDUZCA A ERROR DE LOS DESTINATARIOS."

>La Ley no obliga a dar toda la información disponible. La "omisión de datos" se refiere a los que son fundamentales para demostrar la objetividad de la comparativa publicitaria. En este caso, Metro ofrece los datos de calidad, cantidad y prestación de servicio, que es lo que vende. Desconozco si quienes han protestado conocen los metros de Londres, París o Barcelona. Por ejemplo el de Barcelona tenía un coste más caro que el de Madrid (y los trayectos eran limitados). Como ocurre con Londres o París, que compras un billete concreto para una estación concreta de destino, mientras que en Madrid entras y puedes hacer tantos transbordos como necesites, incluso pasarte el día entero dentro de estación en estación. Y si hablamos de calidad, no tengo datos objetivos, pero date un viajecito en el suburbano de Londres, y me cuentas.

La duda:
¿Salario mínimo interprofesional? Cierto, es más bajo aquí. Pero usar ese dato, también es de alguna forma engañoso porque ese baremo se usa para convenios, subvenciones, subsidios y contratos aunque la "realidad de mercado" es otra, como informa el INE:


"−El coste laboral de las empresas crece un 1,5% en el tercer trimestre de 2011 respecto al mismo periodo de 2010 y se sitúa en 2.456,91 euros.
−El coste salarial por trabajador y mes aumenta un 1,2% y alcanza los 1.800,84 euros de media. Por su parte, los  otros costes se incrementan un 2,2%, situándose en 656,07 euros por trabajador y mes."

Es decir que, en un país de "mileuristas" y con el 20% de parados, los que trabajan cobran de media 1.800 euros mensuales.



La hipótesis:
La clave de la campaña me parece que está en los últimos párrafos del "manifiesto":

"No podemos permitir que sigan haciendo lo que quieren, que se sigan riendo de nosotros en nuestras narices. Hay que ponerle freno. Hoy es una simple campaña de publicidad ¿pero qué será mañana?"

Y lo rematan con una afirmación tan gratuita y engañosa, bueno, mucho más, que la propia campaña publicitaria:

"Por no olvidar que esta campaña ha sido financiada con nuestro dinero, quién sabe si con los 50 céntimos de la subida del sencillo."

Pero desde Actuable consiguieron que Autocontrol escuchara y su dictamen fue muy claro aunque, evidentemente, como siempre ocurre, tuvo menos difusión que la denuncia original. Y quienes la difundieron usaron los titulares de forma, nuevamente, engañosa:

Por ejemplo, El País: "Autocontrol considera "engañosa" la publicidad de 'Más por menos' de Metro"


Que si te quedas en el titular, como hace la mayoría de la gente o con lo que aparece en los tuits, parece una victoria; pero si lees, qué casualidad, el último párrafo de la noticia, dice realmente:

"El informe de Autocontrol, organismo integrado por más de 300 socios que aglutinan el 70% de la inversión publicitaria de España, no considera engañosa o confusa la "omisión de cualquier referencia al nivel de vida". Muchas de las pintadas de protesta que aparecieron en los paneles hacían referencia a los sueldos que se cobran en las distintas ciudades utilizadas en la campaña. La ausencia de esa información no supone "engaño a los consumidores".

Y es que muchos siguen confundiendo publicidad con propaganda. ¿Quién está haciendo propaganda de la competencia realmente? ¿Y cuál es el objetivo de comunicación de ambas campañas? Ahí lo dejo...

Comentarios

popscene ha dicho que…
Estoy contigo, el engaño no existe por ningún lado y por ese lado no se puede tocar la campaña. Eso sí, a nivel de comunicación me da la impresión de que el uso del comparativo ha sido un error garrafal. Igual es cosa mía, pero creo que había caminos mejores, más intangibles y menos "puñeteros", por así decirlo.
Anónimo ha dicho que…
Las fronteras entre publicidad y propaganda han sido siempre más bien difusas. No hay más que ver anuncios de hace 30 o 40 años para comprobarlo. Ahora, no vamos a necesitar tanto tiempo para detectar el contenido propagandístico de los actuales. Uno ve, por ejemplo, los anuncios de ciertos bancos y ciertamente no puede contener la náusea.