12 junio 2009

Minute Maid y las técnicas de publicidad.

En el último post, utilizaba el ejemplo de Minute Maid antiOx para hablar de las Leyes de Marketing. Lo curioso, es que los comentarios posteriores hacían referencia a "la campaña", cuando yo no hablé de publicidad, sino de producto. Eso me hizo darme cuenta de la enorme eficacia de la campaña actual de la marca, ya que sin hablar de ella, llegaba a la mente del consumidor.

Así que hoy hablaré de la parte publicitaria, realizada por Sr. Rushmore y descrita en el blog TV Spot, de donde tomo el video:



Decíamos que la marca era un arquetipo de empresa "marketiniana", que tiraba de manual cuando era necesario, y en este caso, demuestra además que también sabe de comuniación. Porque no es lo mismo pensar un producto que saber comunicarlo, y en este caso lo han bordado.

Para los profesionales, el comentario parecerá muy básico, pero aquí suelo hablar para los que no han estudiado y quieren saber, así que ahí va:

1) Mensaje claro: "Única Proposición de Venta". La regla de oro de la publicidad. Busca algo que puedas prometer y que sea lo único que le cuentas a tu audiencia. En este caso, que si bebes Minute Maid AntiOx cuidas tu deterioro por la edad.

2) Selección del Target: "A quién le quieres vender". Posicionarte antes de que lo hagan por ti. Ofreces tu producto a la franja de edad de los 40 en adelante, que son los que a priori, más interesados están en mantenerse jóvenes y se supone que además están en edad de trabajar y pueden pagar el capricho.

3) Tono de la comunicación: En este caso, el toque de humor irónico nos cuela el mensaje sin dramatismo y sin miedo. Sin necesidad de hablar como al vender la soja o los Omega 3 de daños coronarios, venas, intestinos y demás paramedicinas. Esto lo explica mejor Eva en D+M.

Pero donde realmente lo clava Sr. Rushmore, la agencia creativa, es en la técnica de comunicación, ya que es capaz de combinar las dos más habituales, y generalmente opuestas, que son la Emocional y la Racional. Es decir, apela a nuestras emociones, nuestros recuerdos infantiles, para convencernos con la razón de que a nuestra edad lo necesitamos.

Qué queréis que os diga, yo lo pondía en un exámen de la facultad.