Breve apunte sobre ética y comunicación.

Estos días hemos hablado sobre la ética y la publicidad, y pronto pondré un post más extenso sobre el tema, del que soy casi fanático. De momento, os dejo un pequeño apunte extraído de la contraportada del libro "Manual de las Relaciones Públicas, Comunicación y Publicidad", editado por Deusto y distribuido junto a El Mundo y Expansión.

"En la actualidad, ya no basta producir bienes o prestar servicios de calidad. Las empresas necesitan comunicar a sus diferentes públicos qué son y para qué trabajan, es decir, deben dar respuesta a través de las relaciones públicas empresariales a las demandas sociales y económicas, con el fin de generar la credibilidad y la confianza necesarias para mantener su posicionamiento."


Y destaco credibilidad y confianza porque para mí, son las claves del éxito. Una marca no se sostiene sobre una base de mentiras o engañando y defraudando al cliente. Si no se olvidan esos dos conceptos, la publicidad es una actividad tan honorable como la que más.

Comentarios

Javier Varela ha dicho que…
Totalmente de acuerdo contigo. Como dice el refrán se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Me gusta que se toquen temas sobre ética porque muchas veces no pensamos en esos temas y solo pensamos enhacer lo que sea con tal de vender. Enhorabuena por los temas.
COM&IC ha dicho que…
Gracias Javier. La ética no sólo afecta a la publicidad, pero es conveniente recordarla de vez en cuando, porque por desgracia, la falta de ésta en repetidas ocasiones supone un descrédito para nuestra profesión.

El argumento principal de los que están en contra de la publicidad (que a menudo coinciden con los que están en contra del "sistema") es que sirve para manipular e incitar al consumo irresponsable.

Sólo los que trabajamos en ella podemos cambiar esa opinión, demostrando que la honestidad es una valor que nada tiene que ver con la profesión que elijas.

Cierta institución española, cuenta con la siguiente frase como primer punto de su reglamento:

"El Honor, ha de ser la principal divisa. Debe por consiguiente conservarse sin mancha. Una vez perdido, no se recobra jamás"

Es un poco rotunda, pero data de principios del siglo pasado.

Saludos.