26 abril 2006

De internet al papel: la vuelta atrás.


Ya he comentado en otro post anterior que la única vez que ejercí de gurú no me salió mal. Eran los tiempos de la burbuja de internet y parecía que todo lo que no fuera "On Line" no tenía futuro. Se pronosticaba por ejemplo la desaparición de los periódicos y han aparecido los gratuitos que amplían el mercado de lectores de prensa diaría.

Insisto en que se trata de una razón tecnológica: mientras no exista un hardware portátil similar en comodidad y ligereza a las publicaciones impresas y que pueda leerse, bien mediante wifi o mediante descarga previa, en sitios como la playa o el metro, ese invento maravilloso que es el papel seguirá vivo.

Años después, leo una entrevista en la nueva publicación "Producción Gráfica" (por cierto, impresa) que la empresa "Iniciativas en Mercados Digitales" que nació para la creación y comercialización de contenidos a través de dispositivos móviles y digitales (Internet, PDA, Móvil...) se pasan al papel impreso con la revista "Estrategias de Inversión".

Y en un alarde de sinceridad, lo explican perfectamente:

"Necesitábamos un formato en el que el lector no se deje los ojos en la pantalla del ordenador"


En otra parte de la entrevista, aportan una idea que es también bastante definitoria, cuando hablan de las diferencias entre ambos medios (On Line y Off Line):

" Los usuarios de internet van buscando la actualidad, la noticia "al momento" mientras que un lector de revistas o periódicos va buscando una reflexión de la noticia, artículos en profundidad".


Aunque en este punto no estamos tan de acuerdo, ya que en la red también existen contenidos en profundidad que además pueden enriquecerse hasta el infinito con sólo un click en los buscadores y los maravillosos hypervínculos.

Existen experimentos de libros electrónicos hasta con tapas de piel para hacerlos más agradables o investigaciones en papel digital que pueda imitar la textura del tradicional, pero los medios digitales son, hoy por hoy, demasiado fríos para acostarnos a leer un ratito antes de dormir...aunque quién sabe lo que nos traerá el futuro.