He visto la campaña de Dulceida y no sé qué pensar


Por eso voy a preguntarte a ti directamente. Por primera vez, creo, desde que empecé este blog en 2005 (por cierto, cuatro años antes que Dulceida) en lugar de comentar una campaña de publicidad o un anuncio, como era la costumbre allá por los inicios de la blogosfera, me he dado cuenta de que me he parado en la calle delante de una marquesina, pero no he sabido qué pensar.

Así que, lo que necesito saber, es lo que piensas tú ¿me ayudarás?


Se trata de la campaña de Tezenis by Dulceida. La vi, me llamó la atención (algunos malpensados pensaréis que por motivos evidentes, peroné) y decidí hacerle una foto para subirla al blog. ¿Pero qué iba a comentar?

Hace unos años hubiera opinado sobre todos los aspectos técnicos y estéticos de la campaña. Aventuraría intenciones, estrategias, definiría estilos de comunicación y hasta hablaría de la ética. Hoy me he dado cuenta de que no sé qué pensar.
  • No sé qué pensar de que una influencer sea marca en cobranding con la del fabricante. 
  • Ni de que la influencer sea modelo del anuncio. 
  • No sé qué pensar de que el cartel de una chica en ropa interior sea tan visible. 
  • No se qué pensar si el producto debe ser expuesto tal como queda puesto. 
  • Si la modelo natural es mejor que una de las de antes. 
  • Si da igual quién sea la modelo. 
  • No sé qué pensar de cómo un personaje surgido de la nada (podría ser usted o yo, que tenemos blogs e instagram) tenga ese modelo de negocio.
  • No sé qué pensar sobre la diferencia entre información comercial, erotismo, cosificación.
  • No se qué pensar de la estética ni del diseño.
Vamos, que me he perdido y no es plan de opinar sin saber. Además, opinar hoy da un poco de yu-yu.

Como no sabía qué pensar, antes de preguntaros a vosotros le pregunté a Google. Y me respondió la revista Lecturas antes que su web (Nació en Badalona el 23 de octubre de 1989 y es una bloguera, youtuber e influencer española. Con una infancia muy feliz junto a su hermano Álex, su madre Ana y su padre Salvador, a una temprana edad ya se caracterizaba por una marcada personalidad y una gran pasión por la moda). Y de paso me enteré de que habían ardido las redes unas cuantas veces, la última por su vestido en los Goya. No sé de qué vestido hablan porque ahí me paré y me volví a mi idea original.


Vamos a ver, ¿a ti qué te parece esta campaña de Tezenis con Dulceida?


Pero digo de verdad, de verdad. Porque yo, en realidad, tengo algunas ideas al respecto, pero sinceramente, no me siento capaz de explicarlas. ¿Y vosotros? ¿y vosotras?

Os agradeceré mucho una vuelta a la edad de oro de los blogs con vuestros comentarios aquí. Pero también podéis usar mis perfiles en Twitter y en Facebook Pages. El primero, que se invente un hashtag si quiere. En Facebook estará ya colgado.




Insisto: ¿Tú qué piensas realmente cuando ves esta campaña? ¿Y después de pensarlo un poco más?


P.D. Sra. o Srta. Dulceida, no la conozco de nada. Personalmente la felicito por haber logrado su posicionamiento porque conozco lo difícil que es partir de nada y llegar tan alto. Y como supongo que a usted le gusta, pues mi enhorabuena. Por lo demás, como ve, no opino.

Comentarios

José María Peris Raga ha dicho que…
Pues a primer golpe, tampoco se que pensar. De hecho, no sabía quien era esta chica. Conozco su nombre, pero no su aspecto físico. Por tanto, por lo que a mi respecta, podría haber sido cualquier modelo o persona corriente, como aquellas que protagonizaron la campaña de Dove.
Puestos a analizar, como aficionado, supongo que la marca habrá querido asociarse con la influencer para conseguir que el tipo de personas que la siguen se identifiquen con su marca. Desconozco si el diseño de las prendas es cosa de Dulceida pero, si es así, estaremos ante un ejemplo más dentro del mundo de la moda. Quizá el deseo real de la influencer sea ser diseñadora y este es el paso inicial y, conforme las ventas, seguir por ese camino o buscar otros.
La estética y el diseño bastante normales, tirando a cutres.
El modelo de negocio es el que permite este invento del bendito demonio llamado redes sociales.
Para vender ropa interior femenina creo que habría que estrujarse un poco más la cabeza porque con estos carteles solo nos fijamos las personas a las que nos gustan las mujeres. Y mayoritariamente, mientras no se demuestre lo contrario, ese tipo de personas son hombres.

Gracias por permitir comentar.
Gracias a ti José María, por tu ayuda.
Nos vemos en las redes :)
J
Rafael Silva ha dicho que…
En mi modesta opinión, es un mensaje subliminal en pro de la vuelta del servicio militar y para animar a la mujeres a alistarse
Eva Sanagustín ha dicho que…
Si para comprar una pieza de ropa (o cualquier otro producto), alguien necesita que una persona le anime a ello, una influencer de nueva generación sirve igual que una tradicional. Quienes reconozcan el nombre, seguramente también reconocerán la cara. Para los que no, simplemente es una modelo más (podría ser diseñadora y no modelo). Puede ser cuestión de ego, de dar la cara por tu marca, de intentar rentabilizar tu nombre... muchas cosas que no sabremos nunca como seguramente tampoco sabremos a ciencia cierta cuántos modelitos suyos se venden.

Espero J que nos acabes dando tu opinión, eh?
Gracias Rafa, igual genera nuevas vocaciones, quién sabe :D
Qué tiempos aquellos en los que hablábamos de blog en blog, Eva. Gracias por tu comentario.

Supongo que al final algo decidiré opinar, pero en serio, esto no es un clickbait ni una trampa. Me he sentido así y he recordado por qué tenía un blog.

Y expresar la duda, ya es una forma de opinar para buen entendedor ;)

Abrazos
J
Carmen Murcia ha dicho que…
El comentario de José Maria Peris Raga me ha dado la clave de mi opinión, ya que es opino exactamente los contrarío de todo lo que opina él:
-El diseño de las prendas (hasta donde yo sé) no es diseño de Dulceida.
-Dulceida ya tiene su propia marca de ropa y hasta donde sé, lo peta en las boutiques que la venden.
-La estetica y diseño son normales, sí. Pero es justo lo que acerca a la influencer con la marca, porque es una marca de lencería low cost. Entonces, a mi parecer, no podría haber tenido mejor embajadora.
- El diseño de la campaña es claro y directo. Dulceida es la marca, La lencería da igual cómo se llame, ya que ella se ponga lo que se ponga, se va a vender. Y mucho más de lo que nos podemos imaginar.
- Especialmente discrepo en lo de que en el cartel solo se fijan hombres. Os invito a que la sigáis en Instagram para que comprobéis el ejército infinito de seguidoras que tiene (el 95% son mujeres o gays) Entiendo que cada hombre que ve el cartel se fije. Pero te aseguro que por cada hombre, se han fijado 2-3 chicas de entre 16 y 30 años que comprarán la lencería. Que yo sepa las campañas de publicidad están para vender, no?

Por último decir, que a un laboratorio de cosmética le propuse incluir en la estrategia de marketing-comunicación una campaña con un solo producto con Dulceida. Tuvimos que desestimarlo después de analizar el alto riesgo de no ser capaces de cubrir la fabricación de la demanda que se podría generar.
Dulceida vende, y vende MUCHO. Más de lo que nos podemos imaginar. Lo único que nosotros no somos su target.

Pd: J, si hubiese visto el documental que te dije que hicieron sobre ella y otras inlfuencers tendrías una respuesta a tus preguntas.

-
Estupendo aporte Carmen. Gracias.

Estoy disfrutando con el pequeño experimento. Ojalá mucha gente se anime a opinar para poder valorar contrastar mis opiniones o ideas que me llegan al verlo, con lo que os llega a los demás.

De momento, sólo diré que estoy de acuerdo con lo que has dicho y que siempre, siempre, siempre repito: la publicidad es para vender.

El cómo, es lo que está por ver.

Gaaaacias.
J
Alberto Makusikusi ha dicho que…
Estoy de acuerdo con Carmen.
- No somos su target.
- Esta tía, vende. Tengo hijas adolescentes y la siguen y la persiguen... y les influye más que una modelo.
- Esta en su momento, si se tira un pedo hace una colonia ;) Aqui vale todo!!!!

La estética del anuncio es minimal con el motivo en el centro, no se necesita más, no se sabe que fue primero pero es lo que hacen sus seguidores, yo, tendencia.

No lo calificaría como personaje surgido de la nada.... seguro que detrás además de la oportunidad hay un montón de curro, hay miles en el camino.

Espero haber contribuido :)
Gracias Alberto.
Aunque haya recorrido un largo camino, que lo ha hecho y bien porque ha conseguid 216.000 followers solo en Twitter, en 2005 no era "nada" en el sentido de reconocimiento. Era "una particular" o una bloguera de las de antes. No es el caso de su posible comptencia Paula Echevarría, que antes de ser bloguera o influencer, fue actriz.

Al fin y al cabo, todos partimos de cero o de la nada, menos el Rey o los hijos de un famoso o potentado. No tiene nada de malo, al contrario.

Un abrazo,
J
Jesús Alonso Gallo ha dicho que…
Yo creo que Dulceida y su equipo han firmado un contrato con la marca de lencería Tezenis y han realizado un magnífico negocio juntos, no veo que el resto sea muy importante.

Muchas firmas del sector Moda han visto en esta Influencer una máquina de hacer dinero y unas le pide una coloboración de un tipo y otras de otro tipo.

Dulceida es feliz haciendo lo que hace, comparte lo que piensa con su legión millonaria de seguidores, comparte su vida entera, sus sentimientos, que se enamoró de una mujer después de una vida enamorada siempre de hombres, que se casó con esta mujer y que es feliz a su lado.

Dulceida es un ser humano que se expone de una forma como pocos personajes públicos hacen.

Ella, sus magníficos asesores-gestores de empresa y la marca Tezenis han firmado un contrato y ambas partes son felices.

Si las ventas van bien, que lo irán, firmarán más contratos y la rueda sigue girando.

Saludos cordiales.

Jesús Alonso Gallo
www.jesusalonsogallo.com
Soraya Barbero ha dicho que…
Aquí mi humilde opinión:

- Que la influencer sea la modelo es tan válido como que cualquier otra "mujer real", top model o "angel" lo sea. Al final, depende de lo que quiera transmitir la marca a su target. En este caso, Tezenis es una marca de ropa interior low cost, por lo que poner como modelo a una influencer con más de 2 millones de seguidorxs, en su mayoría chicas adolescentes o jóvenes (que normalmente no tienen un gran poder adquisitivo) me parece acertado en ese sentido.

Al final, estamos ante el modelo aspiracional de toda la vida. Adolescentes, a priori, desconocidas (que no son hijas del Rey ni de ningún famoso ;)) que quieren vivir de viajar a lugares exóticos, ponerse modelitos y ser famosas para poder ir a fiestas, hoteles, eventos y restaurantes chics. ¡Ojo! Que yo soy muy consciente del trabajo que cuesta llegar donde lo ha hecho Dulceida y no la desmerezco, pero no estoy segura de que sus followers lo tengan tan claro.

- Que la influencer sea la marca, bueno, yo diría que es pan para hoy y hambre para mañana. Tezenis venderá muchísimo con esta campaña, de eso no hay duda, pero queda totalmente eclipsada por la modelo, que es realmente quien vende. ¿Se acordará alguien de la marca cuando a Dulceida se le acabe el contrato? ¿Conseguirá fidelizar la marca a muchas consumidoras con esta campaña? No lo sé, y no dependerá únicamente de la influencer y su campaña.

- La forma de exponer el producto me parece simplona, cero original. La influencer aparece como mero escaparete, ahí puesta. No sé si se podría tildar de cosificación, ya que sus atributos no parecen exageradamente retocados y su cuerpo, aunque delgado, es algo más real de lo que estamos acostumbrados a ver en estos anuncios. Tampoco aparece en "actitud de conejita" (lo siento, no se me ocurre otra forma de expresarlo brevemente), más bien está como mirando al horizonte, ¿quizás al futuro? ¿quizás esperando algo/alguien?(o haciendo el saludo militar, quién sabe). Pero tampoco soy capaz de ver si se trata de parte de la estretegia o simplemente la foto quedó mona.

Personalmente, creo que el producto podría dar mucho más juego, especialmente evitando la manida fórmula de enseñar cómo queda puesto. Pero es que aquí el producto, precisamente, es quién lo lleva puesto. Esto no quiere decir que no tengan que aparecer cuerpos, el cuerpo de la mujer y el del hombre son bellos en todas sus versiones, no tienen por qué ser un tabú, hay muchas posibilidades más allá de la cosificación.

- La estética y el diseño son parcos, más bien cutres como ya han mencionado. Cero calidad técnica, cero concepto, ¿cero estrategia? La única estrategia es poner a una influencer que ahora vende mucho.

- En cuanto al modelo de negocio, bueno... creo que la percepción de prescriptores se está perdiendo y cada vez el público es más consciente de que el influencer no es más que alguien que se vende al mejor postor. Con todos mis respetos, pero no veo que sean objetivxs y, salvo alguna excepción más creativa y rompedora, la mayoría son muy similares en estilo y tono. Se supone que están ahí por ser distintos, pero al final acaban pareciendose todos para "gustar a las marcas". Sin embargo, gustan porque la mayoría querría estar en su piel: aspiración. Lo que no sé es cuanto durará.

Resumiento, es una camapaña aburrida que conseguirá un gran pico de ventas para la marca en un momento puntual porque aparece la influencer con más seguidores de España.

Gracias por abrir el hilo de debate!
Muchas gracias por tu opinión Jesús, y por ampliar la información.

Desde luego la marca confía en que una "influencer" es ante todo una vendedora.

Un saludo.
J
Muchas gracias por tu extenso comentario, que aporta muchos nuevos puntos de vista.

Desde luego, me estáis ayudando a formarme una idea no sólo del anuncio, sino del momento social en el que vivimos.

Encantado de tenerte por aquí.
J
Lorena Romero ha dicho que…
Gracias por abrir el debate José Carlos León Delgado Como amateur en el sector del marketing y como, muy probablemente, target de esta campaña quería dar mi opinión. Lo cierto es que me parece una campaña redonda, casi de 10. Todas las partes que participan en esta campaña ganan. Tezenis conseguirá ventas a CP, logrará (¡Por fin!) hacerse ver por encima de otras marcas como intimissimi, etc. La embajadora es la perfecta porque sus seguidores son exactamente el target de Tezenis -adolescentes con poder adquisitivo medio/bajo y que buscan productos famosos por quien los lleva, no por la calidad de la prenda-. Dulceida, a parte de dinero directo, gana en reputación como diseñadora. Ni siquiera organizaciones feministas pueden poner el grito en el cielo porque incluso a mi me ha recordado a las campañas de Dove.

Por los comentarios que leo en tu blog, las críticas que veo parecen lanzadas desde personas que no son el target o desde expertos de marketing que, desde mi opinión, analizan la campaña con mucha más profundidad de la que tiene. La intención de la marca era hacer una campaña simple, directa y que busca ventas a corto plazo. Y en esto, como ya he comentado, es una campaña redonda.
Gracias a ti por tu participación. Seas amateur o tengas conocimientos de marketing, tus opiniones siguen dándome pistas.

Un saludo y bienvenida por aquí.
Marta Raventós ha dicho que…
Es interesante porque los de la antigua escuela tendemos a ver a los influencers como oportunistas cuando realmente sucede lo contrario: es el público y no la industria el que ahora elige a quien seguir.

Y lo cierto es que se trata de cuerpos mucho más reales y alcanzables de los que elegía la industria.

Aprovecho para preguntar a Lorena Romero qué significa la abreviatura CP que ha utilizado en la expresión: "Tezenis conseguirá ventas a CP" No puedo evitarlo pero en mi cabeza ha sonado "a Cascoporro" y me parto (y me encanta ¿eh? si es eso lo empezaré a usar a partir de ahora mismo :)

Un saludo!

Gracias por tu ayuda Marta, sigo recabando puntos de vista.
Y confieso que yo también interpreté "a cascoporro". A ver si Lorena contesta.
Un saludo.
J
Lorena Romero ha dicho que…
jajajaj!! En realidad quería decir ventas a Corto Plazo (CP). Usamos mucho esta abreviatura en el mundo de la inversión.

Marta, la verdad es que queda muy gracioso "a CascoPorro" y en el contexto pega de cine, así que vamos a fingir que quería decir eso :P
Duda resuelta. Mil gracias por la conversación.
Saludos
J
Marta Raventós ha dicho que…
jajajaja! Gracias por la aclaración, sabiendo que significa a 'corto plazo' si hablo con alguien de finanzas quedaré más fina (nunca mejor dicho)
Oscar Fernandez ha dicho que…
I’m loving everything about this post
Sergi Bonet ha dicho que…
Soy profesional del marketing. Hombre hetero, 50 años.
Digo todo esto porque yo no me hubiera fijado en este cartel.
Está claro; no soy su target. Pero eso no sé si es un error. ¿Qué porcentaje del pastel lo formamos hombres que regalan lencería?
A partir de ahora, será inevitable que recuerde que la chica del cartel no es una belleza espectacular (hablo de cuerpo de modelo, no critico). Y que el conjunto no le queda especialmente bien (sea por su físico, sea por el diseño; no lo sé). Por lo tanto, fijarme en ello ha activado un resorte que hará bien difícil que regale a mi mujer lencería de esa marca.
Por lo demás, si me hubiera tocado a mí decidir, teniendo los datos clave (a quién y en cuánto mueve Dulceida en este mercado) puede que hubiera hecho lo mismo. Pero mientras escribo se me ocurren cinco o seis ideas mejores (o al menos, más creativas, divertidas, excitantes, interesantes y económicas) que contratar a una influencer como modelo.
Y ya está. No me critiquéis mucho, que al fin y al cabo escribo porque Jose Carlos lo ha pedido. Ahí lo dejo.
Muchas gracias por participar, Sergi. Yo aún ando pensando mi conclusión, aunque me gusta la idea de dejar el post ahí, abierto y repasarlo de vez en cuando a ver qué pienso. Son muchos temas cruzados en uno solo, aparentemente.

Un saludo.
J