23 marzo 2017

Gracias Kantar, pero llegas tarde. Y volverás a hacerlo.


Leo por ahí que Kantar media, la empresa que ofrece los estudios de audiencia televisiva en España, va a mejorar sus resultados porque va a permitir que los hogares que cuentan con su aparato medidor añadan la presencia de las visitas. Normalmente están ajustados con los datos de los miembros de la familia u hogar (Número de personas y sus datos demográficos que representan la muestra estadística). Acaban de darse cuenta de que en una casa donde hay fútbol de pago, por ejemplo, puede que estén los vecinos y los cuñados también viendo el partido, por ejemplo. Bravo por ellos.

Antes de seguir, voy a confesar que jamás en 30 años de profesión he visto uno de esos audímetros, ni he conocido a nadie que lo tenga, o que conozca a alguien que lo tenga y lo haya visto en su casa. pero haberlo, haylos. También es posible que sea negligencia mía, por no preguntar ni a gugle. Pero hombre, en 30 años, la mayoría con agencia propia, y asistiendo a tantos y tantos foros profesionales muchas veces acreditado como prensa... no sé, igual alguna vez hubiera estado bien recibir una carta, o verlo en un stand de una feria... llámame tiquismiquis.

Así que os hablaré de cómo funcionan de oídas. El equipo de científicos de la empresa medidora selecciona un número de hogares españoles con televisión según un reparto significativo estadísticamente. Es decir, lo típico en estadística, que sea representativo del total. Tantos hogares de una persona, tantos de parejas, tantos de familias con dos hijos... y después tantos en cada provincia y tantos de tal nivel de estudios o de ingresos... vaya, que con tantos y tantos no sé cómo no conozco a ninguno.

Una vez que te ponen el aparatito en tu casa, como si fuera el VHS, tienes que encenderlo cuando enciendes la televisión, poner manualmente cuántos de la familia se sientan a verla (ejem) y cada vez que cambias de canal o se va uno al baño, marcarlo. Todo muy fácil.

Ahora han decidido que si además tienes visita, tienes que ponerlo. Normalmente, como pasará en tu casa, la visita va a ver la televisión, claro. Pero a veces sí, precisamente porque tienes tele y ellos no. (Yo me acuerdo de pequeñito con la tele en blanco y negro que mi abuelo tenía la única tele del barrio y cuando pasaba algo gordo venían a verlo). Creía que ahora éramos multipantalla y veíamos la tele en el smartphone, pero se ve que la gente hace fiestas televisivas.

Luego está lo del teleclub. O el bar con tele. Que no se si allí tienen cacharritos de esos (la culpa es mía por no preguntar) pero supongamos que lo tienen, y que tienen un aforo de 100 personas. Y que la encienden al abrir y la apagan al cerrar. ¿Cuál será la audiencia? Esa.

Bueno, pues hay que aplaudir que quieran mejorar los sistemas de medición para que los anunciantes puedan saber mejor en qué se gastan. Total, luego nadie sabe qué carajo es un GRP y un OTS y puedes venderlo lo que sea. Además, los digitales lo que venden es el impacto en redes sociales. Si es trending topic, lo ha visto todo el mundo.

Lo que pasa es que no solo llegan tarde a eso, sino que llegarán tarde a la siguiente solución.

Para empezar, las plataformas digitales ya permiten medir realmente lo que se ve y durante cuánto tiempo. Los equipos de televisión digital conectados son bidireccionales y las plataformas saben cuándo enciendes y cuándo cambias. Gracias a eso no solo venden publicidad, sino que reparten royalties a las productoras según la audiencia. Y por eso algunos paquetes de televisión te obligan a comprar varios canales aunque solo quieras ver uno, porque saben que si no no los ves ni existen y no es rentable pagar los derechos de emisión de uno solo. Pero esa es otra historia.

Lo que no mide la televisión digital aún, y nunca midió Kantar ni el EGM, es si estás viendo algo realmente. Y eso hoy ya hay tecnología que lo permite, gracias sobre todo a Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial.

Si quisieran realmente medir las audiencias, los nuevos equipos de medición serían automáticos. 

Y ya se puede. Con sólo instalar una webcam en frente de la pantalla, se detectaría cuántas personas hay y quiénes son. Es más, por reconocimiento facial sabríamos si están mirando o no (esto ya se usa en publicidad y retail). Y rizando el rizo, con una pulserita como las de nike o el iWatch, podríamos analizar el neuromarketing y saber si les gusta, si atienden o si se duermen. Podríamos saber si están tuiteando mientras tanto, y si tuitean sobre el programa que están viendo o de "oídas" por el Hashtag. Podríamos saber.

A muchos esta tecnología le sonará a magia o ciencia ficción. Más o menos como a la mayoría le parecen los datos de Kantar. Pero ahí seguimos, porque no hay otra cosa.


08 marzo 2017

Vuelve la televisión en Blanco y Negro



Quien dice la televisión, dice la prensa. Y los medios sociales. En realidad, lo que se está imponiendo en comunicación es la vida en blanco y negro. Y cuando hablo de comunicación, hablo de todo en realidad, porque todo comunica, hasta los silencios.

Aunque quizás eso sea lo único que no es fácil ver ni en blanco y negro ni en color. El silencio. Vivimos una época en la que hay que hablar de todo. Opinar de todo aunque no se sepa. Normal que el meme de la temporada sea el “cuñadísmo”. Pero bromas aparte, la realidad es que las redes sociales y por contagio el resto de medios, están pintando la vida en Blanco y Negro.

Una sociedad de ceros y unos, binaria. 


¡Qué gran paradoja! Aquél paraíso de las relaciones sociales que nos prometían los apóstoles del mundo digital, en el que la sociedad estaría más unida, se entendería mejor y sería más colaborativa… aquella inteligencia colectiva que iba a generar..., aquel derribo de fronteras físicas y culturales… se está convirtiendo [en mi opinión] en todo lo contrario.

Hasta el que más sabe de esto, que es Mark Zuckerberg, se asusta con lo que está pasando:

"Esta es una época en el mundo donde hay más división de la que ha habido en un tiempo" —informa CNet—"Obviamente es un momento difícil para nuestro país y nuestro mundo", dijo. "Las cosas se sienten divididas, dan miedo, mucha gente siente que sus voces no se escuchan, y realmente tienen miedo ... Creo que todos nos sentimos un poco inquietos".


Dividida y polarizada, o lo que es peor, enfrentada. 


O eres blanco, o eres negro. En España además, Rojo o Azul. No puedes ser gris ni mestizo. Tienes que decantarte por una opción en todo momento. Estar a favor o en contra de algo. Siempre. Like o dislike. Fan o Hater.

Zuck se refiere a la situación política de su país, pero levanta la vista y mira a tu alrededor: "Parte de esta división está en todo el mundo, no es sólo un fenómeno estadounidense", dijo Zuckerberg. "Parte de lo que necesitamos hacer como un mundo para unirnos es construir el tipo de comunidades que ustedes son".

¿Construir comunidades? En USA, un Muro con México y en Europa el Brexit y otras aspiraciones tribales que olvidan siglos de historia común para enfatizar las diferencias. (Allá cada cual, yo soy el trovador de esta historia, y no se si es bueno o es malo. Igual tú ya me has posicionado en un lado o en otro). Y enfatizar las diferencias suele acabar en enfrentamiento. De todas formas, lo de tribal no es mío, sino del único gurú al que reconozco, Seth Godin:

When tribal adherence becomes toxic:
"It happens to spiritual leaders, in sports and in politics. When a member of the tribe transgresses, our instinct is to view the attack on the transgressor as an attack on the tribe". En el blog de Seth Godin, completo.

¿Quién maneja la cizaña?


Buscas las posibles causas de esta polarización de la sociedad y es difícil saberlo si no has escrito una tesis sobre ello o eres un cuñado. Pero tal vez, solo tal vez y con matices, el mundo digital y sus prisas, su inmediatez y su multitask, tengan algo que ver. Si no hay tiempo para razonar pero queremos participar de esa conversación, y dejar nuestra huella digital, hay que tomar partido. Ya. PimPam.

Antes las noticias del periódico eran del día anterior. O del mes pasado. Había alguien que dedicaba tiempo a investigar y opinar. Luego había otros que dedicaban unos minutos a cada noticia y probablemente la comentaran en una tertulia del café o en el trabajo. Y como podían ponerle la cara colorada, igual se pensaba lo que decir. ¿Minutos en una noticia?… la tasa de rebote y de tiempo de lectura en un periódico digital no llega al minuto ni con suerte. Pero es que si tienes un medio, sea periódico o blog, alucinarás con el porcentaje tan elevado de comentarios, likes o dislikes que tienen noticias que (Google se chiva) la gente no ha leído antes.
Hay quien ya se está dando cuenta y propone un test de comprensión lectora previa. Da igual, inventarán un bot o algo para saltárselo.  Yo lo he vivido en medios propios y en Menéame, donde las pocas veces que algún post mío llegó, tenía más comentarios que visitas. Por supuesto, la mayoría para negarlo o estar en desacuerdo. Blanco o Negro, que para llegar al gris hay que darle a la materia ídem. Pero hay que ser muy poderoso económicamente o independiente para limitar los comentarios en un medio. El tráfico de cuñados y trolls es suculento, el anunciante no quiere calidad, quiere cantidad. También lo se por experiencia propia.

Maniqueos digitales


Maniqueísmo
1. m. Religión sincrética fundada por el persa Manes en el siglo III, que admitía dosprincipios creadores en constante conflicto: el bien y el mal.
2. m. peyor. Tendencia a reducir la realidad a una oposición radical entre lo bueno y lo malo.


Así es, todo tiene que ser bueno o malo, porque es lo fácil y lo que menos nos hace pensar. Y si alguien lo decide por nosotros, mejor. Un influencer, o nuestro carnet de socio del Fútbol Club. En redes sociales, que al fin y al cabo son la vida real, nos hemos vuelto hooligans. O nos hemos revelado como tales. No hay espacio para la conversación y el entendimiento, o eres de los míos o no lo eres. Y basta hacer un seguimiento a cualquiera, imagino que a mí también, para ver cómo las cosas las ve blancas o negras según el día o el origen. Por ejemplo con la libertad de expresión: Hay que censurar una campaña o a un artista o un tuit depende de lo que diga y quién lo diga. Otra vez te he puesto a prueba, seguro que estás pensando en un caso concreto y no en otro. Tú tienes tu blanco y tu negro también, como yo.

Recordaba antes a los apóstoles digitales que nos vendieron todo esto. Ahora andan en otros avances increíbles como la Transformación Digital y eso tan humano y social como es el Big Data (eres un campo en un millón de unos y ceros) y la Inteligencia Artificial. A mí me dan el mismo miedo que cuando nos colaron el 2.0. Pero quien sabe, igual es bueno todo. Al fin y al cabo, nada es blanco o negro.