12 mayo 2016

¿Cuál es el problema con los premios en festivales y las campañas sociales?

Se ha puesto de moda, diré mainstream para que me entiendan los del sector, reírse de los premios y criticar los festivales de publicidad. Especialmente, porque últimamente parece que para ganar basta con hacer una campaña de tinte social, con o sin ONG detrás, pero defendiendo una buena causa.

Hay que recordar que en festivales como El Sol, estaba en las bases que la categoría Fines Sociales y Sin Ánimo de lucro no podía optar al Gran Premio, hasta que llegó el campañón de "Pastillas para el dolor ajeno" de Germinal y hubo que hacer la excepción con el Sol de Platino.

Pero aunque no optaran a gran premio, sí podían ganar sus respectivas categorías por tipo de campaña, sin necesidad de ser tercer sector.

Vale, es una moda posiblemente oportunista pero me pregunto cuál es la verdadera razón de tanta crítica. Y dejando a un lado la posibilidad de que muchos de los que critican los premios nunca hayan ganado uno ni vayan a hacerlo y que los que sí los ganan y los critican puedan darse cuenta de que eso tampoco les cambia la vida, o sea simplemente postureo, entiendo que parezca una forma de hacer trampas y que una campaña emocional y emocionante que presume de salvar vidas en lugar de hacer caja para el anunciante, o las dos cosas a la vez lo tenga más fácil que otra que sólo vende chopped por su precio.

¿Y qué? ¿A ti no te gustaría que tu cliente quisiera apoyar una causa social con sus anuncios en lugar de sólo vender más refrescos? Y si a ti no se te ocurre proponerle eso, y te da igual la igualdad de la mujer, o la integración de los discapacitados o cualquier otra causa ¿te parece mal que a otros sí?

Seamos honestos y justos: lo que está mal y es poco ético es hacer truchos. Es decir, competir con una pieza que no ha competido previamente con otras en la calle. Spots maravillosos de 3 minutos que no se han visto en ninguna televisión, gráficas que no se han exhibido, case studies hechos con actores…

El problema no es ganar con una causa social, ojalá toda la publicidad tuviera una. El problema es hacer trampas, simplemente.


Hagamos una categoría específica que se llame Trucho, o que se llame Ejercicio Libre en los festivales, donde las agencias puedan lucirse de forma transparente. 

Al fin y al cabo, no hay nada de malo, repito, nada, en una competición deportiva con juego limpio, en el que publicitarios presenten a concurso sus ideas o ejecuciones y un jurado las valore. Y de premios a los mejores. Es tan sencillo como eso, pero no lo hacen, salvo los Agripina.

Y entonces, sí. Todos aquellos que consideran fácil ganar un premio, que salgan a pelear, dopados de ©Truchonio si quieren, como dice September.