26 abril 2016

¿A quién llorarán los millennials?



Dice Justin Bieber a sus millones de fans en Instagram que no es para tanto que se muera Prince. Que no es el último gran artista. Dice. No sé si está pensando en él mismo, y se compara con el genio de Minneapolis. Pero quién sabe. Igual yo soy de otra generación y no lo veo con perspectiva. En realidad, no lo veo con ninguna. No he visto nunca un vídeo del muchacho ni recuerdo el estribillo de una sola de sus canciones.

Supongo que si tiene tanto éxito, será que es un ídolo de las nuevas generaciones. Es curioso, porque yo me crié escuchando discos de los 60 que tenían mis hermanos mayores y después, primero por tocar la batería en un grupo Indie, luego por ser DJ y finalmente por intentar la aventura de tener una discográfica, siempre he tenido el oído bien abierto a todo tipo de músicas y estilos, sin miramientos ni prejuicios. Pero es que hace años que no veo grandes artistas emergentes, más o menos, desde que llegó esto de internet y las descargas y lo gratis.

Dicen los gurús de la nueva economía y lo digital, que es la mejor época para la música y los creadores, porque son más libres que nunca al no necesitar discográficas y poder promocionarse en cualquier parte del mundo casi gratis. Y yo, si me has leído antes, sabes que no sólo lo dudo, sino que opino abiertamente que la cultura en general está pasando una etapa negra, negrísima, al destruirse eso que llamamos Industrias Creativas y que, algunos se espantan, comercializa el arte y mueve dinero.

Probablemente, ya digo, me falte perspectiva y al final tengan razón los que defienden el nuevo modelo. Pero ahora que estamos perdiendo por causas naturales a grandes figuras del pop y del rock como David Bowie, Prince, Glenn Frey (fundador de The Eagles), Lemmy Kilmister (cantante de Motorhead), Maurice White (fundador de Earth, Wind & Fire), Natalie Cole o Joe Cocker (por citar sólo los más grandes fallecidos del 2014 hasta hoy) me pregunto cuánto tiempo hace que no surgen figuras de esa altura y cuáles serán considerados como tales dentro de veinte años. Supongamos que Justin Bieber es uno de ellos... ¿cuántos más? Pues eso.

Busco la fuente y parece un fake, pero vamos, Justin, que hacen falta veinte o treinta como tú para ser como ellos.