31 marzo 2014

El Día C del Club de Creativos se transforma en Festival.


Tras cumplir la década el año pasado, esta 11 edición del Día C organizado por el Club de Creativos España da un paso adelante para convertirse en un nuevo festival que cubra el hueco que dejó El Sol. O más que cubrir, digamos complemente o afine el criterio de los galardones.

La intención es en primer lugar premiar las ideas, por encima de las ejecuciones, categorías y demás posibilidades de concursar en las infinitas listas largas de los grandes festivales. Claro que hay categorías porque las diferencias entre medios y soportes lo hacen deseable y todos merecen ver su parte de trabajo reconocida, pero la IDEA con mayúsculas, esté donde esté aplicada, es lo que se pretende buscar. Por ello también se incluye, junto a las campañas publicitarias, premios para la mejor y peor idea del año en cualquier sector de la sociedad, votadas por los creativos.
Mi opinión personal es que esa parte del evento debería ser más desarrollada para convertirse de verdad en el pretendido certamen de la creatividad no sólo marketiniana. Eso sí sería novedad y veríamos ideas multidisciplinares que nos abrirían las mentes y seríamos reconocidos por el resto de sectores y profesiones, hasta alcanzar esa utopía que reclamó Ricrado Pérez hace dos años en Valladolid (IX Día C): "Es hora de que los creativos tomemos el control de las ideas".
Mientras eso sucede, volvimos a ver las bobinas que ya hemos visto en todos los festivales del año pasado. Aunque eso sí, otra de las diferencias con El Sol y por lo que quieren ser posicionados en el C de C es por analizar sólo campañas nacionales, algo que se perdió en San Sebastián (ahora Bilbao) cuando se convirtió en Festival Iberoamericano.

En cuanto a la organización, tengo que reconocer públicamente que fue perfecta en todo momento, y que en mi caso además me siento agradecido por su invitación. Nada falló, o por lo menos no trascendió. El nivel de las conferencias era excelente, de las mejores a las que he asistido, y llevo años que no me pierdo casi ningún evento del sector.

Pamplona, si eres capaz de sobrevivir cuatro días a base de pinchos, es una ciudad manejable y acogedora, y el Palacio Baluarte magnífico como sede. Aunque tal vez sea deseable que este evento sea otra vez itinerante, o se establezca más al Sur, porque al final, para los que viven más abajo de Madrid, desplazarse dos veces al año al Norte es menos apetecible, y justo. Y la verdad, por momentos no sabías si estabas ya en El Sol. Pero eso es hilar fino, sólo recojo los comentarios que escuché.

Por último, es muy agradable comprobar cómo la profesión sigue viva porque quienes se dedican a ella están enamorados de su trabajo. La fiesta final, en la que los estudiantes, becarios y nativos digitales compartían diversión con esos mitos que nos hicieron desear ser como ellos: Segarra, Mancebo, Canals… otros de la generación intermedia como Rafa Soto… y figuras protagonistas actuales como el propio Risto que en la presentación de la gala advirtió que iba en calidad de compañero y socio del CdeC demostró que ser publicitario, mola. Sin más.

Felicidades a todos los premiados, que me ahorro mencionar porque puedes consultar en la lista oficial pero como decía aquél… one more thing:
No me queda más remedio que mostrar mi desacuerdo con el primer Gran Premio del #11CdeC: La pieza Live True, de &Rosás para Deward´s.
Lo siento. La campaña es preciosa, bien ejecutada, bien estratégicamente aplicada, pero no puede premiarse como la idea más creativa del año un concepto que es "inspirado" tan directamente en Bukowski y que para mayor inri, ya utilizó Voll Damm hace dos años. Juzguen ustedes:

Live True, de &Rosás:



Si vas a intentarlo, de Bukowski:


Doble o Nada, de Jaume Balagueró para Voll Dam:



Lo siento, pero creo que ha habido ideas mucho más originales para pasar a la historia como la más creativa por primera vez para el C de C. Para los próximos miembros del jurado en siguientes ediciones lo dejo.