28 mayo 2010

Las nubecitas de Vueling, en los cristales de coches.



La colocación de folletos en los parabrisas da un paso cualitativo con esta curiosa y novedosa la acción de Vueling. En lugar de papel, usa vinilos electrostáticos en las ventanillas de los coches, en el lado del conductor, para que vea las nubes al abrirlo y piense en las vacaciones...volando. Una ingeniosa forma de hacer parabrisas, en su jerga, "parabrising". Y demostración del poder de una imagen en el recuerdo de marca, porque sólo usa sus icónicas nubecitas. Parece que está todo inventado, pero siempre hay quien piensa un poco más.


24 mayo 2010

Consejos de Comercio Electrónico para forasteros.



(Este post lo publiqué originariamente en CookingIdeas.es , "el blog de Vodafone para alimentar la mente" en el que colaboro habitualmente, con el título "Si piensas en comercio electrónico, ¡Recuerda el Lejano Oeste, forastero!)



El marketing digital y el 2.0 es algo así como el metamarketing. El marketing elevado al cuadrado. Pero está todo inventado. Hay mucho por innovar y poco por inventar. Innovar, saben todos ustedes, es mejorar algo que ya existe y que inventó otro. Los del marketing de producto lo llaman benchmarking, pero al final es lo mismo.
Internet no es un nuevo marketing. Es un medio con tantas posibilidades que elimina muchas de las barreras que existen en otros entornos, y por eso multiplica hasta el infinito ventajas e inconvenientes. Pero el marketing de verdad está basado en la gente. Y la gente es gente, aquí y en Gran Cañón del Colorado. Voy a contaros una de Indios para que apliquéis a vuestras ideas de comercio on line…

No es casualidad que EEUU sea el país más potente en ventas por internet. Ya lo era en venta directa por teletiendas, y antes, mucho antes, en la venta por catálogo. Y tampoco eso era casualidad. Era simplemente, una necesidad.

En la conquista del Oeste, la gente llegaba a un desierto en un carromato, con lo puesto. En Europa ya había grandes almacenes y hasta la Torre Eiffel, pero en Tucson, con suerte, si los indios te dejaban en paz una temporada, alguien montaría un General Store, el chino de la época en el que encontrar de todo. Pero para cuatro vaqueros que allí vivían, un predicador y cinco mineros, el Store no podía tener un stock en condiciones.
Entonces llegaron los servicios de diligencias, algunos siguen vivos como la Wells Fargo / Pony Express y en los sitios privilegiados, el ferrocarril. Y gracias a las comunicaciones, las mercancías podían llegar desde las capitales hasta los ranchos. ¿Pero cómo pedirlo?: Con un catálogo.

Era la única opción. El tendero tenía un catálogo, tú lo consultabas en la tienda, hacías el pedido, y te llegaba tarde o temprano. No a un pueblo, sino a cientos y miles. Y así, la venta a distancia se convirtió en lo más normal del mundo para ellos, mientras que en Europa, nunca fue una opción tan popular, simplemente porque no era necesario.

Primera lección del Oeste: No importa el medio que emplees para vender. Vende algo que realmente sea necesario, útil o único.

Los tiempos cambiaron, y los medios mejoraron. Cualquier pueblo americano tenía ya tiendas y después grandes centros comerciales superabundantes. Pero el concepto, y sobre todo, la confianza en el sistema, perduraron. Llegaron las teletiendas. La barrera de la confianza estaba superada, pero no la de la necesidad, que cualquier americano medio tiene cubierta en su mayor parte. Y la venta a distancia se especializó en productos milagro. Si, esos asombrosos productos que te harán ser otra persona (porque en los videos, ni photoshop ni nada, directamente es otra modelo) de tanto como hacen adelgazar, artilugios electrónicos que abren la puerta del garage y exprimen un pomelo al mismo tiempo, o discretas plantillas de goma que te harán ser ocho centímetros más alto. Cosas que sólo podrás comprar por televisión, y que además, será secreto.

Segunda lección del Oeste: Elige bien qué quieres vender y cuál es tu público. Hay cosas que se venden mejor de una forma que de otra, y otras que no se venderían nunca así.

Y llegó internet, y ya no sólo podemos recibir ofertas, sino que podemos buscarlas. Ya todos somos rancheros en la soledad de nuestro cuarto por la noche, o en nuestra mesa de oficina. Lo que no significa que todo lo que esté en internet, se venda igual de bien. Las premisas siguen siendo las mismas que en el Oeste. ¿Puedo comprarlo en otro sitio?. Si la respuesta es que si, entonces tendremos que ofrecer alguna otra ventaja competitiva, o pereceremos como el séptimo de caballería, por ejmplo:
  • Gama amplia. Por grande que sea un hipermercado, nunca podrá tener tantas variedades como una tienda on line. esa es una buena razón para comprar por internet.
  • Información detallada en el momento de compra: convertirnos en mejores asesores que cualquier vendedor físico, con todo tipo de información multimedia, links, foros, etc…incluyendo comparadores de productos. Todo ello, justo cuando está decidiendo la compra.
  • Lograr recomendaciones. Nuestro sistema de venta online debe permitir métodos de recomendación por parte de usuarios satisfechos, algo que es mucho más rápido, fácil e instintivo en internet que en la vida real.
  • Seleccionar bien las líneas de negocio y gama de producto. Vender periódicos impresos por internet, no me parece una buena idea si puedes leerlos gratis. Piensa bien porqué alguien compraría tu producto en internet y no en una tienda. Puede ser algo difícil de encontrar habitualmente, un producto nicho…
  • Servicio 24Hs y formas de pago, para que sea interesante comprar algo sin tener que esperar a ir a la tienda cuando abran.
  • Claro, el precio. Si gracias a internet tus costes son menores, el factor precio siempre será una ventaja competitiva, pero nunca la deseable.
En resumen. En el Lejano Oeste, algunos se hicieron ricos encontrando oro o petróleo. Otros invirtieron todos sus ahorros en crear una granja que fue expropiada para que pasara el tren. Piensa bien cómo será tu negocio en la web si no quieres perder la cabellera.

Foto: Wikipedia (Royalty Free Image)

18 mayo 2010

Curso E-Marketing Digital para la industria cultural.



El próximo viernes 21 de mayo está previsto que empiecen las clases de un nuevo "curso de alto impacto" organizado por el IART, Instituto Superior de Arte. El curso se llevará a cabo durante los próximos dos fines de semana en jornadas de viernes tarde y sábados mañana.

Aunque esté orientado a las empresas y organizaciones de índole cultural, se tratarán temas generales del nuevo marketing on line, el mundo 2.0, las redes sociales... desde el punto de vista práctico y destinado a poder poner en marcha desde el día siguiente estrategias y campañas de comunicación en la red.

Los ponentes abordarán de manera práctica cuestiones como:
  1. Conocer un nuevo modelo de comunicación cultural a través de las nuevas tecnologías: escuchar y conversar.
  2. El potencial de la web 2.0 en el ámbito de la comunicación cultural.
  3. El potencial de las redes sociales dentro de la estrategia de comunicación cultural.
  4. Cómo integrar el marketing on y off line: blended marketing.
  5. Cómo realizar un plan de marketing digital.
  6. Cómo convencer a nuestros “jefes” de la eficacia del marketing on line.
  7. Cómo realizar acciones de marketing viral como herramienta de comunicación on line.
  8. Cómo dinamizar redes sociales: el papel del responsable de comunidad en el entorno cultural y en la estrategia de marketing digital.
  9. Conocer casos de éxito y cómo son las estrategias de marketing digital en un teatro, un museo, una galería y un portal de arte Internet.
  10. Cómo planificar la publicidad on line: mix de medios.
  11. La importancia de la sala de prensa virtual para alcanzar mayor difusión y notoriedad de nuestros proyectos culturales.
  12. Cómo rentabilizar la publicidad en redes sociales.

El Curso está dirigido y coordinado por:
  • D. José Cantero Gómez. Socio Director de ARTETING . Y el equipo docente lo forman
  • D. Javier Celaya. Director y fundador del portal cultural www.dosdoce.com
  • D. Juan Sánchez Bonet. creador del blog “pasión por el marketing” www.juanmarketing.es
  • Dña. Pilar Gonzalo. En la actualidad es Responsable de medios digitales y programas Web del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía www.museoreinasofia.es
  • D. Carlos Guerrero. Fundador y Director del Portal de Arte www.arteinformado.com.
  • D. Ignacio Valea. Director de marketing y comunicación web en la Galería Rita Castellote www.galeriaritacastellote.es
  • D. Jesús Moreno Hidalgo. Director de comunicación y formación en area421 www.area421.com
  • D. Javier Moreno Jabardo. Coordinador de marketing y comunicación en AERCO Asociación responsables de comunidades sociales. Coautor y editor del blog www.lineasdemarketing.com
  • D. Juan García Calvo. Actualmente es socio de Wiz, consultora de base creativa y tecnológica.
  • Y entre este cartel digno de la Feria de San Isidro Digital, tengo el honor de incluirme yo mismo, José Carlos León Delgado, que además de editor de comicpublicidad, ilustrae, CookingIdeas y OpticayVision, sigo desarrollando mi carrera de consultor en comunicación, edición de contenidos digitales y publicidad on line.
Toda la información y el programa para detallado para descargar está en http://cursocomunicaciondigitalcultural.wordpress.com/ o en la fanpage de del IART:

Y si te haces fan del IART, puedes obtener un 20% de descuento. ¡Aprovecha!

17 mayo 2010

La inutilidad de las palabrotas según Carmen Posadas

"Pienso que para un escritor es letal ser malhablado. Para un escritor y para cualquiera que desee expresarse de la manera más eficaz posible. No tiene tanto que ver con la vulgaridad, sino con el empobrecimiento del lenguaje. Si decimos, por ejemplo, que fulano es gilipollas, dicho término oculta un montón de significados posibles. ¿Cómo es en realidad fulano? Tal vez sea necio, pero quizá también pueda ser cosas tan diferentes entre sí como ingenuo, tramposo, imprudente, temeroso, torpe, arrojado. Incluso puede que sea un cantamañanas, un fatuo o vaya usted a saber si incluso un cornudo."

Os recomiendo el texto completo en su sección de XLSemanal.

10 mayo 2010

Si algo puede salir bien, saldrá mal.






Tenía pocas oportunidades quien haya rotulado esta furgoneta con un slogan para meter la pata. Y en la peor de las paradojas, en lo que era una frase ocurrente e interesante para un slogan vendedor, van y fallan en lo básico. "Si algo puede salir bien, saldrá bien" es una bonita negación de la Ley de Murphy que preside muchos de los servicios de mensajería. Lo malo es que "Bien" no lleva acento, y aquí por tanto, les ha salido Mal (¿o Mál?)...

Cosas que pasan, y que como es un vinilo, podrían haber corregido ya hace tiempo. En fin...

Actualización 13:48:
En Facebook y Twitter surge la duda de si es intencionado. La respuesta es ir a su web y comprobar que allí sí está bien escrito:



Actualización 17/5/10:

Ésta campaña parece que da mucho juego; en esta otra furgoneta, es todavía peor... sólo un BIEN acentuado (con tilde) y la frase construida aprovechando restos de otra frase (??).






05 mayo 2010

El producto viral y la impotencia del marketing




Viendo la polémica de las pulseritas milagrosas del equilibrio, en la confianza de que quien lea esto no la haya comprado, me acuerdo de varias experiencias que he tenido con productos similares. En el principio estaban las pulsera magnéticas. Esas de las dos bolitas que simulaban bornes o polos y que se hicieron muy populares en los ochenta. hasta que el gobierno tuvo que intervenir y prohibir su publicidad, llamándolos "productos milagro" . Una vez más se prohibía la publicidad pero no el producto, algo que me cuesta entender.

Aquellas pulseras tenían un gran argumento de marketing: su prescriptora. una tal Encarna Sánchez que fue la reina de la radio española. De aquello, lo mejor que se puede aprovechar es el Study Case. Encarna gestionaba la publicidad de su espacio, obteniendo ingresos por los anuncios, por la menciones continuas (no reguladas ni fiscalizadas muy a fondo) e incluso creo recordar que obtenía comisiones por las ventas. Es el mismo formato de radio comercial que usa Luis del Olmo con SU "Protagonistas", que vende a las emisoras ofreciendo su audiencia pero cobrando él la publicidad dentro del espacio) Mucho se habla de los blogs corporativos, los "Story Telling", los post patrocinados, y eso amigos, ya estaba inventado antes de que se inventara internet.

No podían tardar los avispados que se daban cuenta del negocio que era vender aluminio a precio de oro, y surgieron las imitaciones. Yo tuve que hacer un plan de publicidad para alguien que quería vender el producto mejorado en un ejercicio de benchmarking impresionante: un imán del tamaño de un mechero, con una capa de cobre por un lado y una de acero por la otra que potenciaba enormemente sus cualidades, siendo eficaz cada lado según para qué cosas por sus diferentes iones y bla, bla. Digo que mejoraba enormemente porque ahora había más argumentos que una simple pulsera. Tenía doble composición y el imán podía frotarse por cualquier parte del cuerpo, no solo la muñeca. Impresionante. Le di esquinazo porque ya en los inicios se veía que lo mío no era hacerme rico. Y el cliente insistía que estaba dispuesto a darme comisiones por las ventas, pues con un pvp de miles de pesetas había margen de sobra. No hacía falta que me lo jurara. El problema es que no había otra Encarna Sánchez disponible como "medio".

Por aquellas fechas, sucedió otro fenómeno sociológico-comercial interesante. El de las zapatillas Bamba (Wamba) . Unas sencillas zapatillas de tela de loneta, con suela de plástico sin ningún tipo de molde, que junto con las Ked´s (que en realidad son las originales) eran la única opción que los que no podíamos acceder a la entonces marca premium Adidas, y mucho menos a las americanas Converse o Nike, que muchos ni conocían. Esas zapatillas, humildes y vergonzantes, fueron el boom del verano. Sin publicidad. Sin marketing. Pero con mucho Buzz Viral. Todo porque a alguien se le ocurrió usarlas en el momento y lugar adecuado. Ese alguien era lo que podemos clasificar como target "pijo" y el lugar era las playas de Marbella, Puerto de Santa María y las terrazas de la Castellana en Madrid.
Hacer gimnasia en el colegio con una Bamba era un poco, perdonadme la expresión, humillante cuando tu compañero hijo de piloto de Iberia lucía unas Nike Cortés traídas de NY. Pero si ese mismo hijo de piloto se ponía las Bambas para ir en su Vespa hasta el chiringuito de moda, la cosa cambiaba.

Cambió tanto, que al llegar el invierno, muchos seguían usando las zapatillas, pero con calcetines de rombos, por supuesto, que los de tenis con dos rayitas ya empezaban a verse mal.

El año siguiente fue la revolución. La marca Bamba se la comió su heredera Victoria . Lanzó una gama inmensa de colores, y surgieron las imitaciones. No se si el propietario de la marca se haría rico, la cuestión es que no supo o no quiso aprovechar el boom de la marca diversificando y evolucionando con nuevos productos, y hoy, usar una Bamba es insustancial. Bueno, si visitas su web verás que en realidad si diversificó, pero el marketing, a veces, es frustrante...

¿A dónde quiero ir a parar? A que los profesionales del marketing nos encontramos a veces con fenómenos que no podemos preveer ni controlar, y mucho menos provocar. El cliente, ve cómo un producto como la pulsera o las zapatillas se ponen de moda sin publicidad, y piensa que un especialista como Dios manda será capaz de hacer lo mismo con su producto. Pero la cruda realidad es que no podemos. Hay productos virales, como hay campañas virales. Por arte de magia se propagan por si mismos, y aunque podemos crear un caldo de cultivo propicio para el contagio, no podemos garantizarlo.

Yo no puedo garantizar que un video vaya a ser viral en internet, ni puedo garantizar que porque un famosos recomiende o utilice un producto este se venda solo. "Como dicen en Aquarius, el ser humano es maravilloso"