22 abril 2010

Si no ganas dinero como blogger es porque no quieres

Iba a titularlo "Si no te forras es porque eres mu tonto", pero he sido más suave. Resulta que me envían un chivatazo de una oferta de trabajo encontrada en una web de empleo que te ofrecen ganar dinero, fácil y desde casa sólo por escribir en su web y recibir visitas. Es muy fácil, no sé cómo no se me ha ocurrido a mi, mirad cómo lo explican:

"..la mejor forma de conseguir visitas es escribir cosas realmente útiles para los demás, por muy sencillas y obvias que puedan parecer, tal y como decimos en nuestro lema: “Porque todos somos expertos en algo”...

Con dos cojones. ¿Y cuánto te pagarán por ser experto en algo por muy sencillo y obvio que sea?, pues con otros dos cojones:

"INGRESOS
Tan solo tienes que disponer de una cuenta de Google AdSense, cuya alta es gratuita, e incluir tu ID de editor en tu perfil de usuario. Automáticamente, Google pondrá publicidad en tu artículo relativa a la temática de la que has escrito. Por cada clic “no fraudulento” que la gente haga sobre la publicidad te llevarás dinero que cobrarás a través de Google. Google puede enviarte cheques o bien ingresarte el dinero en tu cuenta (dinero libre de impuestos porque Google lo paga por ti). Así de fácil, sin moverte de casa y de por vida."

Olé, Olé y Olé. Tú te abres una cuenta en Google AdSense, tu escribes, y ellos lo publican. Tu ganas si alguien hace click en el anuncio de tu post...pero ellos ganarán por la publicidad de todo el site, los banners, los adsense de la home...para eso, te abres un blog tú solito y a forrarte. Esta es la fuente original, completita....



20 abril 2010

Citroen DS3: Ni plagio ni homenaje ni inspiración en la web. ¿para qué la misma campaña?

Sólo se me ocurren dos motivos para que una agencia como EuroRSCG y un anunciante como Citroen repitan exactamente igual la campaña exitosa de BMW con Bruce Lee. Si, la del "Be Water My Friend". No es que se parezcan, es que es el mismo anuncio. Como si fuera la segunda pieza de la misma campaña)
  • La primera razón, ésta misma. Que hablemos de ella.
  • La segunda razón, aprovechar el recuerdo de aquel spot, visto más veces en internet que en la televisión, y que aquellos impactos sumen a los actuales.
Salvo que los creativos se hayan cambiado de agencia, ambas opciones me parecen muy tramposas. En la primera, es una forma de hacer ruido a la que me sumo, pero me molesta. La segunda es como un robo. Una apropiación indebida de impactos. Una amortización a posteriori de la inversión en publicidad de otra marca. Será legal y todo lo que quieran, pero es muy fuerte.

Una vez que me he quejado, tengo que decir que por lo menos han sido valientes, y han apostado por algo que no recuerdo se haya hecho antes. Y eso, es un punto a su favor, en unos tiempos en los que los anunciantes van sobre seguro y no apuestan casi nada, correr el riesgo de ser criticados, o incluso de que la tortilla se vuelva del revés y quien no termine de ver el spot piense que anuncian BMW otra vez, es digno de elogio. Más que en casos anteriores parecidos.

Vamos, una barbaridad muy interesante. Por lo menos para opinar. ¿Y a tí qué te parece?


El anuncio de BMW creado por SCPF (Ver en YouTube)




El anuncio de Citroen lanzado por Euro RSCG (Ver en YouTube)





Y aún queda otro con John Lennon...que por lo menos es en color.

19 abril 2010

La marca blanca no es el problema.


La calidad y el precio no depende tanto de la marca, como del distribuidor. Los costes de fabricación son similares en muchos de los casos, y es el distribuidor el que decide el margen final que desea obtener en cada producto. Si el fabricante invierte en marca, tendrá más cartas que jugar a la hora de negociar ese margen y cuánto le corresponde a él. Por ejemplo Cola Cao, tiene una marca tan fuerte, que casi ninguna tienda por grande que sea está dispuesta a no venderla por rebajarle el precio, y hay estudios que aseguran que sus competidores tienen que vender hasta un 60% más barato para lograr ser opción. Si esa diferencia se debe a calidad o marketing, dependerá de cada caso.

Pero al final, quien le vende al consumidor es el punto de venta, y es él quien acaba eligiendo su stock y el precio de venta definitivo, el famoso PVP recomendado del que otro día hablaré.
Estas fotos que ilustran el post, demuestran de forma demoledora cómo se puede vender un 50% más barato sin darle al cliente menos calidad, sin necesidad de marca blanca.
El fabricante Ipanasa elabora todo tipo de bollería industrial, bajo esa marca, y bajo la marca Montes de Lara. Esto lo hace de forma totalmente transparente. Ambas líneas están en su web corporativa, y los envases de productos Montes de Lara incluyen el logotipo de Ipanasa bajo el de Montes de Lara.

Quiero decir con esto, que aunque unos productos tengan una presentación especial para lo que ellos denominan "distribuidores", los productos son básicamente los mismos y ninguno de ellos puede considerarse estrictamente "marca blanca".

  • El "Tarten Ipanasa" , en AhorraMás, se vende a 1,00 euros.
  • El "Tarten Montes de Lara Ipanasa", en Hipercor cuesta 1,85 euros.

(En ambos sitios, el precio de las modalidades de Yogur o chocolate es indistinto, aunque el de chocolate pesa 20 grs más)

Como siempre explico, ni les he consultado, ni he realizado pruebas de laboratorio. Pero sí he probado ambos productos en muchas ocasiones y no podría distinguir uno de otro. Tanto es así, que si no fuera por lo llamativo de la diferencias de precio tan desorbitadas, no hubiera investigado y no me habría dado cuenta de que son "teóricamente" dos productos diferentes.

Si el producto barato no llevara marca, o fuera marca "Hipercor" y se vendiera a 1 euro, junto al otro a 1,85 euros, las dudas sobre la diferencia de precio estarían motivadas por la marca. Pero siendo además Montes de Lara una marca con nula inversión en publicidad, no está justificado que Hipercor (con una capacidad de negociación y compra capaz de exprimir a cualquier fabricante superior a un supermercado) pueda vender un bizcocho a 6,17 €/k mientras el mismo producto con otra presentación esté disponible a 3,13€/k. (Por cierto, os aconsejo siempre que os fijeis en esa letra pequeña de las etiquetas de precio que marca el coste por kilo o por unidad, porque es la única forma de saber si realmente compras lo más barato o lo que menos cuesta en un hábil truco marketiniano).

Cada caso es un mundo, pero como digo siempre, es hora de ir redefiniendo el concepto de marca blanca y precio.

Por cierto, cada vez que escribo algo sobre las marcas blancas, hay un troll que se dedica a afirmar sin ninguna duda, ni dato que lo corrobore, que son malísimas. Deben haber despedido de alguna fábrica, o tener una y no soportar la competencia o algún problema personal con las marcas, porque es un troll muy cansino al que ya han echado de otros blogs y foros. Yo ya le tengo bloqueado, pero insiste. Así que un día de estos os cuento "la historia del troll de la marca blanca", con pelos y señales (IP incluida).

16 abril 2010

"Los que saben, no dicen. Los que dicen, no saben"


Es un concepto Zen milenario, pero parece que hablan de Twitter ¿no?

13 abril 2010

La visión sublime del diseño, según Lewis.


Imitar lo que cae bajo nuestra vista; desarrollar esas imitaciones hasta conseguir realidades generalizadas (supra-naturales, pero no supra-reales); y más allá y de un modo más general, cuidar, e influir en gente para que se fije en ello, lo que es visualmente ameno, y desterrar tan lejos como sea posible todo lo que es degradante o estúpido, todo lo que es trivial o es diseño y acabado chapucero: ésas son excelentes funciones humanas, seguro, que la gente descuida, para su mal.



12 abril 2010

¿Es "marquista" la gente de marketing?




La prueba del nueve, o como preguntarle a tu primo médico si se ha vacunado de la gripe A. ¿Se dejan influir los marketinianos por las marcas?. A estas alturas, si crees que la marca no es el factor esencial que determina el trabajo de los profesionales del marketing, mejor que no sigas leyendo.

La batalla de las Marcas Blancas ha desatado una polémica en la sociedad sobre el verdadero valor de la marca, mientras que quienes llevan años y millones invertidos en ellas ven como la crisis les obliga a parapetarse hasta mejores tiempos. Cuando salgamos de la crisis, sólo los productos commodities seguirán sufriendo el acoso de las marcas blancas y es previsible que los productos de marca vuelvan a experimentar crecimientos en sus ventas, como efecto psicológico liberador. El consumidor podrá volver a elegir, y probablemente añore comprar los productos con los que se siente identificado.

Porque la marca, tiene un doble componente en su efecto vendedor:

1) Emocional. Si la marca es de las que generan simpatía y deseo aspiracional de pertenecer al grupo de usuarios, por el componente de imagen o prestigio de la pirámide de Maslow, más allá de su valor diferencial como producto, volverá a comprarse al mejorar nuestras posibilidades.

2) Racional. Si la marca ha forjado su prestigio gracias a la solidez de sus productos, la calidad contrastada, las ventajas sobre la competencia y la garantía que suponde de que todo ello se cumplirá si está avalada con esa marca en cuestión, y por ello cuesta más, también.

Pero si la marca era una mera justificación de un mayor precio de venta, y el consumidor ha podido comprobarlo por si mismo en este tiempo, lo más probable es que nunca recupere su espacio.

Bueno, pues planteada esta teoría, me preguntaba cómo se comportarían quienes saben más que nadie de la verdad de las marcas. Es decir, los marketinianos y publicistas. Esos tipos tan mal vistos por el resto, que o tienen fama de raros unos y de pijos otros, o de manipuladores del individuo para hacerles comprar lo que ellos deciden. ¿Serían marquistas los marketinianos?


En estos casos, lo último que hay que hacer es fijarse en uno mismo. Yo no podía ser el ejemplo de referencia para decidir esa cuestión. Si queréis saber cómo me considero yo, os diré que como en todo, ni mucho ni poco. En algunos productos soy marquista porque me han demostrado sus diferencias con el tiempo. También en algunas marcas de ropa, durante mucho tiempo han coincidido con mis gustos y exigencias de calidad algunas de ellas. Pero en general, en la primera compra de algo, no me dejo influir mucho por la marca, si no por sus características y relación calidad precio. En realidad soy el peor de los clientes, pues suelo comparar todo mucho y pensarlo antes de comprar cualquier cosa más o menos duradera. Para los más preguntones, todo lo que llevo puesto ahora mismo no pasa de 20€ en total, contando camiseta, pantalón y zapatillas.

Y he de confesar, que antes era más marquista. Pero que desde que trabajo en marketing, y conozco la realidad de muchas marcas y productos, ya no me dejo influenciar tanto. Aunque mi trabajo, precisamente consiste en lo contrario. Entonces...¿será lo normal? ¿Cómo lo verán mis colegas?

La solución, nada científica, me la daría una encuesta.

Mediante correo electrónico, facebook y twitter, invité a conocidos del sector (Directores de marketing, Creativos, Ejecutivos e incluso algun estudiante) para que respondieran dos sencillas preguntas:

1) ¿Eres marquista?

El 42% dijo SI SOY MARQUISTA.
El 58% dijo NO SOY MARQUISTA


La segunda pregunta era la "trampa". Era la pregunta de control para conocer la validez de la encuesta, y fue muy reveladora.

2) ¿Ahora mismo, llevas ropa de marca (camiseta/camisa, Pantalón/falda, Zapatos y Reloj)?
El resultado fue que sólo el 5% llevaba ropa de marca mientras respondía a la encuesta. Pero lo más curioso, es que el 80% preguntó si las prendas de cadenas como Zara, Springfield, Pull&Bear o H&M eran marcas. Incluso hubo quien se definía directamente marquista por usar estas marcas.

Sin duda, a Inditex le haría mucha ilusión saber que aunque sus prendas no lleven una etiqueta identificativa visible como Lacoste o Tommy, y pese a no invertir ni un euro en publicidad, muchos las consideran marcas de prestigio. Igual ocurría con los relojes Swatch, que por tener un coste asequible hay quien no estaba seguro si considerarlo marca o no.

Otro de los detalles llamativos es que casi todos los que se declaraban NO marquistas, confesaban que en cuestiones de calzado si lo eran por cuestiones de calidad y salud de sus pies. El calzado, sigue siendo por lo visto una prenda en la que la función prima sobre la estética. (Las mujeres no estarán muy de acuerdo...)

Como la encuesta ha sido un puro divertimiento sin valor estadístico, te toca el turno si quieres contribuir: ¿Eres marquista? (Y si respondes en los comentarios, por favor, dinos si te dedicas a esto. Gracias.

06 abril 2010

Mahou explota su mejor valor, la marca, para la cerveza sin Laiker


Mahou ha cambiado el nombre de su producto Laiker para competir con su valor más importante, la marca. Probablemente el argumento racional de su principal competidor, Buckler 0,0 alegando esa diferencia cualitativa, les hayan llevado a ese giro en el branding.

Un giro de algo que por otro lado no tenía mucho sentido. Desconozco el tema, pero intuyo que en los inicios de la categoría del producto de cervezas "sin" a los fabricantes no les parecía interesante, ético o comercial, vender un producto sucedáneo. Como si no fuera cerveza.

Pero otras categorías de producto como la leche, el café o la cola, si que mantienen sus nombres en las opciones "desnaturalizadas".

Sea cual sea la razón, la noticia de márketing es esa: Laiker ya no es Laiker, es Mahou Sin.

Hasta ahora, Laiker sí que usaba el claim de "cinco estrellas" para su cerveza sin. Ahora, la asociación de marcas es total.

¿Cambiarán Kalibre o Buckler sus nombres? Ambas son de Heineken-Cruzcampo , aunque la primera es una marca que se vende en otros países y es poco probable su cambio local.