Leche Pascual es sólo un ejemplo de marca lider que utiliza el argumento de la competencia de las marcas blancas para justificar su caida de ventas, y
hasta el cierre de alguna de sus plantas de producción. La realidad es bien distinta.
Como muy bien se ha atrevido a contar
César Martin en un post, "montar un imperio sobre la idea de ordeñar vacas no es sostenible".
Vamos, que por mucho que seas el que más vacas tienes, si sólo usas la economía de escala para hacerte rico, tarde o temprano te fallará el negocio. Porque la leche, es sólo leche, y gracias a las normativas europeas, los consumidores hemos logrado un nivel de garantía en los estándares de calidad de los productos agroalimentarios que es dificil convencer que una leche es el doble de buena, como el doble es su precio.
Así que
no es el color de la marca lo que les hace daño, sino el color de su materia gris, que es muy muy gris. Porque han desperdiciado los años de bonanza y liderago con grandes márgenes para invertir en innovación y diversificación de gama, creando productos exclusivos, o al menos, construyendo una imagen de marca tan sólida que cree lazos afectivos con su cliente.
No es la marca blanca, que sólo vende leche normal, y así lo demuestra su más directo rival,
Central Lechera Asturiana, que un día estuvo muy por debajo en ventas y ahora le da capones con la barbilla gracias a una estrategia (algo que otros no tienen) muy clara:
fase 1: vincular emocionalmente al consumidor vendiendo leche asturiana, de campo, rural, con pedigrí, con familias detrás de cada vaca. Es decir, construcción de marca con valores diferenciales y emocionales. Aquí, la labor de la agencia Lorente (si no recuerdo mal) fue clave en su momento, como gran especilista en publicidad de marca. Mientras que Pascual es famosa por su publicidad de bricolage creada y producida en su propio departamento-agencia.
fase 2: innovación. Sin abandonar su imagen campechana corporativa, trabajan en la creación de nuevos productos, y hasta auténticas nuevas categorías que pueden liderar y les diferencian de sus marcas competidoras, blancas o multicolor. Porque para beber leche con fibra y sabor a chocolate, si merece la pena pagar un poco más. Para mezclar con el café. la más barata sirve.
Mientras tanto, Pascual sigue defendiendo argumentos racionales totalmente obsoletos hoy en día, como ser pioneros en la utilización de envases Tetrabrick, los procesos UHT, las modernas factorías, la flota de camiones...¿alguien imagina que las otras marcas transportan en burro sus cántaros bajo el sol? ¿Es el brick un argumento cuando tu competidor más feroz es famoso por la botella de plástico?
Cierto que Pascual también ha lanzado productos más complejos, como la gama
Funciona, pero está claro que no han tenido tanto acierto en la arquitectura de la marca, y en cuanto se ha puesto difícil el mercado sus clientes no le han sido fiel por falta de empatía.
Para los que no creen todavía en la capacidad de generar valor de la comunicacion: Tu decides: puedes ser una marca blanca o multicolor, pero nunca gris.