Veamos los dos anuncios:
Tele5
Cuatro
Sin embargo, en España resulta una polémica algo vacía de contenido por dos motivos fundamentales que parecen no estar teniéndose en cuenta:
1) Las marcas blancas también generan empleo. ¿Qué hay detrás de una marca blanca sino un fabricante, con sus trabajadores, sus proveedores, sus materias primas? Cierto que las marcas generan más riqueza/margen, pero no necesariamente más valor útil para la sociedad. Como publicitario defiendo convencido el valor de la marca, pero la realidad puede ser algo diferente a como la cuentan. Muchas marcas blancas están producidas sin invertir ni en publicidad ni en I+D. Se fabrica lo básico al coste mínimo, y que inventen otros.
Realmente no es una estrategia tan loca si tenemos en cuenta que entorno al 80% de los nuevos lanzamientos de "las marcas" es retirado antes de un año del mercado. Demasiado esfuerzo y riesgo para ser "cool", si lo que sabes hacer es leche y envasarla.
2) La marca blanca no es tan blanca. Como ya expliqué en el post sobre tipos de marcas, en España la mayoría de marcas blancas son realmente marcas de distribuidor. Es decir, se venden con el nombre comercial del distribuidor (ej. El Corte Inglés) o con una marca exclusiva suya (ej. Aliada-El Corte Inglés). Esto significa que en realidad, SI son marcas y entran en el juego de la publicidad, aunque bajo el paraguas corporativo. No hace falta anunciar leche El Corte Inglés, porque ya se anuncia la marca de referencia. Y llegados a este punto, y como la mayor parte de las marcas blancas son de las grandes cadenas de distribución...¿no son marcas Eroski, Carrefour o Dia? ¿No son anunciantes?
La cuestión principal es, si las marcas realmente han hecho bien sus deberes y han sabido dotar a sus productos de un valor diferencial real (innovación, calidad, variedad, garantía...) más allá de la imagen. Porque si sólo se ha usado la marca para subir el precio de venta sin aportar nada más, el que el consumidor opte por marcas blancas era sólo cuestión de tiempo, y no de la crisis.
Y en cuanto a las cadenas de televisión, antes que hacer campañas en defensa de sus anunciantes deberían mejorar su oferta de programación y dejar de perder audiencia semana tras semana, lo que tampoco es culpa de la crisis ya que precisamente, siendo entretenimiento gratuito, debería ganar mercado y no perderlo de forma generalizada.


