Una novela de misterio y publicidad


Recientemente he leído una antigua novela de misterio con el nombre de "Las Gafas del señor Cagliostro" de un autor americano llamado Harry Stephen Keeler.

Se trata de un autor muy especial, que en USA es conocido como el Ed Wood de las novelas de misterio.

Las novelas de Harry Steephen Keeler, del género "pulp" , a medio camino entre la fantasía, el misterio y lo policiaco, tuvieron un enorme éxito en su época, aunque desde los años 60 no se ha publicado nada del mismo en España.

En 2005 el Equipo Sirius trató de recuperar el fondo bibliográfico de la Editorial Reus (curiosamente hoy dedicada a las publicaciones jurídicas) para reeditar los mejores títulos, pero aparentemente no han logrado sacar a delante el proyecto. El libro que yo conseguí, en la última feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Madrid, se trata de la 2ª edición original, de 1947 con un precio de portada de 25 pesetas ¡y forrado en tela!.

Bueno, pues el motivo de ser comentado aquí, intereses literarios aparte, es que la publicidad es un protagonista más de la trama. Ya desde la primera página del primer capítulo, la publicidad entra en escena casi como un personaje más:

"Estaba todavía en el tren a una hora de Chicago cuando vió por primera vez las palabras que ponían de manifiesto, una vez más, que la clave del triunfo en América consistía en propalar a los cuatro vientos cada cual su historia, desde cada fachada de fábrica y desde cada poste de anuncios...."


A partir de ahí, un curioso anuncio, el lanzamiento de un producto, una conspiración....Y no puedo desvelar muchos más detalles de la historia, porque se tata de una novela al más puro estilo Fu Manchú , y cualquier cosa que contara podría perjudicar a la intriga del posible lector. Sólo recomendaros su lectura si alguna vez cae en vuestras manos un ejemplar (lo que no es muy difícil porque fueron muy populares en los años 50). Y no hace falta ser publicitario para disfrutar con su relato de aventuras...

Comentarios

Fernando ha dicho que…
Hola, he disfrutado bastante de la lectura de este libro... me ha sorprendido el paralelismo con "Los renglones torcidos de Dios", de Torcuato Luca de Tena. No digo que éste último (publicado mucho después) sea un plagio, pero da que pensar. Muy recomendable para los amantes de la intriga, por el aire fresco que destila en todo momento.
Anónimo ha dicho que…
Terminé hace varios días la lectura de Los detectives salvajes de Bolaño y ahora estoy leyendo El caso de las 16 judías... ¡es un glorioso entretenimiento!
Lástima que no se llevaran a cabo las nuevas ediciones de Keeler por el Equipo Sirius manteniendo las impresionantes portadas de Editorial Reus.
Infusa ha dicho que…
Leí este libro en mi adolescencia. Era de mi abuelo. Me he acordado muchas veces de él, hasta el punto de que hoy he sentido la necesidad de buscar algo sobre él en internet. Me alegro de haber encontrado esta página. Quiero volver a leerlo. Lo recomiendo.